El Congreso de Guanajuato decidió dar marcha atrás a la disposición que buscaba obligar a los motociclistas a portar en el casco el número de placa, pero ahora pretenden que los usuarios adquieran cascos certificados que pueden llegar a costar más de 2 mil pesos cada uno.
Ante las inconformidades que generó entre bikers el uso del número de la placa en el casco, la gobernadora decidió postergar la publicación del decreto y con ello la aplicación de la reforma aprobada por unanimidad, pero ahora la Junta de Gobierno y Coordinación Política tomó la decisión de presentar una nueva propuesta que excluye lo del número pero establece la obligación de los cascos certificados.
El coordinador de la bancada priista, Alejandro Arias Ávila, quien además fue precursor de la colocación de las placas en los cascos, lamentó que por las amenazas de protesta de un grupo de motociclistas se pretenda dejar sin efecto la reforma que pretendía abonar a la estrategia de seguridad en el estado porque en la mayoría de los delitos de alto impacto como los homicidios se emplea una moto como medio de transporte.
El diputado Alejandro Arias comentó que durante la Junta de Gobierno y Coordinación Política acordaron firmar una iniciativa de reforma para derogar el apartado del número de placas en el casco, antes de que la gobernadora vetara la reforma, pero también se incluyó en la propuesta otros aspectos como sancionar el ruido excesivo de las motos y prohibir que las motos sean utilizadas como taxi en Guanajuato.
El priista se dijo preocupado porque desde el Congreso se va a dar marcha atrás a una reforma sin que se aplicara la disposición para ver si funcionaba o no.
Arias señaló que las motos se han convertido en un medio de transporte utilizado en Guanajuato porque representa ahorros económicos para las familias, pero ahora tendrán que comprar cascos que pueden representar un gasto alto y extraordinario.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

