Si en tres semanas el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Nuevo Comienzo, no entrega la última ministración de 15 millones de pesos, podría detenerse la obra de construcción de la Unidad de Hospitalización e Internamiento del Bajío, del Centro de Integración Juvenil, y con ello generar serios problemas, como un mayor costo, incluso saqueo del inmueble que lleva un 60% avance de esta primer etapa.
“Urge la última ministración, porque de no recibirse, podemos llegar a un punto en que tengamos que detener la obra, y sería muy costoso volver a echar andar el proyecto, porque se ha formado de un equipo de trabajadores que están calificados y entendidos de la obra, y trabajan en el día a día”, expuso el presidente del Patronato del Centro de Integración Juvenil, Salvador Molina.
Reiteró que está en riesgo en detenerse la obra, en caso de no recibir en las próximas tres semanas la última ministración de 15 millones de pesos, porque no había quién la cuide, el CIJ no cuenta con recursos para un par de veladores, y el peligro es el saqueo del edificio.
Comentó que la constructora y proveedores aguantaron no recibir los pagos debidos, ya que desde finales de enero se debió haber recibido la última ministración, pero solo quedan tres semanas, no más, para soportar la falta de pago.
Estamos con la esperanza de que salgan las nuevas reglas del juego, y ver con qué medida y a qué velocidad van a entregar esta última ministración, Salvador Molina.
Hizo el llamado de liberar el recurso lo más pronto posible, y comprendió que el retraso se debe a diferencias de asuntos legales entre asociaciones y gobierno del estado.
Detalló que la última ministración de 15 millones de pesos estaba programada recibirlo a finales de enero o a principios de febrero, pero a la fecha no se ha entregado, y de 100 trabajadores que se tenía a principios de año, ahora sólo se cuenta con menos de 30, pero siguen siendo altamente productiva.
Salvador Molina comentó que hay un 60% de avance de la primera etapa o el primer 50% de toda la obra, y detalló que esta primera etapa cosiste en comedor, área de dormitorios, cocina, talleres y aulas.
La obra no se ha detenido, pero se lleva un ritmo más despacio, dando los tiempos para que no se detenga en su totalidad, porque en caso de parar una obra de este tamaño, sería muy costoso y muy riesgoso, el presidente del Patronato del Centro de Integración Juvenil.
“Nos falta la última ministración económica, y de los 47 millones de pesos, faltan 15 millones de pesos, para poder concluir con el 100% del primer 50% o primera etapa de la obra”, dijo.
Comentó que se ha dado un retraso de flujo de ministraciones, no sólo para el proyecto de la Unidad de Hospitalización, sino para todas las asociaciones.
“La obra no se ha detenido, pero se lleva un ritmo más despacio, dando los tiempos para que no se detenga en su totalidad, porque en caso de parar una obra de este tamaño, sería muy costoso y muy riesgoso. Si esta obra se detiene, quién la cuida”, se cuestionó.
Amplió que esta primera etapa será una obra que terminará con cristalería, aluminio, con puertas, ventanas y cable, y aseveró que no se puede dejar tirada la obra, mientras se resuelve un asunto administrativo y del orden económico político.
“Lo que hemos hechos es platicar con los proveedores, quienes han sido muy conscientes. Sabemos que, de primera intensión, nuestra gobernadora apoya el proyecto de manera incondicional y está muy motivada porque sabe lo importante que será el proyecto para Celaya y la región”, puntualizó.
Dijo que, al tener todo este apoyo moral, los proveedores han sido tolerantes y pacientes, porque confían que el dinero va a llegar.
“El proyecto en su totalidad tiene desde recepción, área de emergencia, área administrativa, consultorios, auditorio, talleres, y es lo que no se está construyendo en este momento, sino que entra en la segunda etapa”, expuso.
Explicó que una vez que concluya todo el proyecto, tendrá una capacidad de 46 camas para albergar hasta mil 800 pacientes durante el año, dependiendo de su estancia, y puede ser de uno a seis meses, según el programa científicamente comprobado por parte del Centro de Integración Juvenil.
Precisó que la inversión original, evaluada en el 2023, era de 94 millones de pesos; hoy en día se estima que se ha incrementado el costo de la construcción en más de un 15%, pero se deberá hacer la revaloración completa para la reintegrar el proyecto y darle continuidad de la obra, que es el 50% de inversión restante, y ahí será donde se harán los ajustes en costos de materiales.
Contextualizó que de los 94 millones de pesos que el Fidecomiso de Administración e Inversión para financiar obras, infraestructura, proyectos y acciones prioritarias (FIDESSEG), asignó para todo el proyecto, autorizó sólo el 50% de la obra, que es el que se está ejerciendo y equivale a unos 47 millones de pesos; y el otro 50% se tiene que hacer bajo las nuevas reglas, tras la reciente extinción del fidecomiso.
Información. El Sol del Bajío.

