Cáncer e infertilidad: OMS advierte riesgos a la salud si no se alcanza acuerdo mundial sobre plásticos.

Las negociaciones en Ginebra para lograr un tratado internacional que limite la contaminación por plásticos avanzan con lentitud y sin llegar a acuerdos significativos.

A dos días de iniciadas las sesiones, persisten fuertes desacuerdos entre los más de 180 países participantes, especialmente en torno a la reducción en la producción de plásticos y la prohibición de ciertos productos.

En este contexto, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, instó este jueves a los países a adoptar un tratado ambicioso.

“Pedimos a todos los países que negocien, adopten e implementen un tratado fuerte, que proteja la salud de los perjuicios de la contaminación por plásticos”, afirmó en rueda de prensa.

Tedros advirtió que muchos de los químicos utilizados en la fabricación de plásticos representan un serio riesgo para la salud. Entre ellos mencionó los disruptores endocrinos, relacionados con problemas hormonales, infertilidad, enfermedades renales y ciertos tipos de cáncer.

Además, subrayó que los impactos de esta contaminación afectan de forma desproporcionada a poblaciones vulnerables como trabajadores expuestos, niños y comunidades cercanas a zonas de extracción, producción o disposición de residuos plásticos.

Avances nulos en los primeros días de negociaciones

Sin embargo, las discusiones avanzan poco. Delegados de países favorables a un tratado ambicioso describieron estas primeras sesiones como un “intercambio de monólogos” y calificaron de “surrealistas” algunos debates, señalando que aún no se ha logrado consenso ni siquiera sobre los principios básicos del tratado.

China, junto a productores de petróleo como Rusia, Irán y Arabia Saudí, mantiene una postura contraria a incluir recortes en la producción de plásticos o listas globales de materiales prohibidos.

La poca flexibilidad provoca frustración en el bloque de los países más comprometidos con un acuerdo restrictivo, quienes esperaban una mayor apertura por parte de Pekín, considerando las oportunidades económicas que podría suponer el desarrollo de alternativas sostenibles.

Organizaciones como Greenpeace también expresaron su preocupación. “Observamos la misma dinámica que ha plagado estas negociaciones desde el principio”, declaró a la agencia EFE, Graham Forbes, jefe de la delegación de la ONG. “Si este tratado no reduce la producción de plástico, será peor que no tener ningún tratado”.

La ronda actual (la sexta y que se espera sea la última) concluirá el 14 de agosto. Sin avances sustanciales, crece el riesgo de que esta oportunidad histórica para enfrentar la crisis del plástico se pierda.

Información. Reporte Índigo.

Deja un comentario