Todo comenzó en la prepa, con una bolsa de churros “kikis” y una inversión de apenas 35 pesos. Esa fue la primera venta de Frida Grande, hoy fundadora de Califas Style Shop, un bazar de ropa de segunda mano que combina estilo urbano, conciencia ambiental y precios accesibles.
“Con esos 35 pesos hice 100… luego 200”, recuerda Frida. En ese momento solo vendía dulces, pero algo se despertó en ella: la certeza de que tenía talento para conectar con las personas a través de lo que vendía. Más tarde, vendió ropa de su clóset y tomó pedidos por encargo, hasta que entendió que podía ofrecer moda con propósito.
«El mayor reto es el estigma que existe hacia la ropa de segunda mano. Mucha gente cree que por ser ropa usada o porque somos revendedores, nuestro trabajo no vale. Pero detrás de cada prenda hay horas de trabajo: levantarte a las cinco de la mañana para buscar, seleccionar, restaurar, lavar, planchar y preparar. No es solo vender ropa: es rescatar piezas que otros ya no ven, darles una segunda vida y ponerlas al alcance de más personas», comentó Frida.
Fue en 2021, después de la pandemia, cuando nació oficialmente Califas Style Shop. Pero la semilla venía germinando desde 2018, en cada intento, cada prenda, cada cliente.
Frida no solo ha construido una marca sólida, sino que rompe con los estándares tradicionales del comercio de ropa, desafiando la idea de que lo nuevo siempre es mejor. Su tienda funciona como un espacio donde la moda de segunda mano no solo es válida, sino deseable.
“Lo importante es hacerlo con el corazón, con tu esencia y con honestidad. Emprender no es solo vender: es construir algo que represente quién eres», señaló.
Califas Style Shop es un reflejo de lo que Frida representa: autenticidad, visión, talento y compromiso con un mundo mejor. En sus estantes hay prendas urbanas, básicas y únicas, siempre con ese enfoque claro de dar una segunda oportunidad a lo que aún tiene mucho que contar.
Más que una tienda, es una declaración: la moda puede ser circular, accesible y con estilo. Y todo puede empezar con treinta y cinco pesos, una mirada diferente y una mujer decidida a cambiar las reglas.
Información. Periódico Correo.

