Piden declarar Área Natural Protegida a volcanes Palo Huérfano y Támbula ante amenaza de caza ilegal y urbanización.

Desde hace 35 años, El Charco del Ingenio adquirió un predio de 90 hectáreas con una clara convicción: conservar la vida silvestre y los servicios ambientales esenciales que brindan los volcanes Palo Huérfano y Támbula, ubicados al norte de San Miguel de Allende, más conocidos como los Picachos.

Hoy, esa conciencia ambiental enfrenta una carrera contra el tiempo. Esta zona es clave para la conservación ambiental y el equilibrio ecológico de la región, y actualmente enfrenta amenazas por caza ilegal, crecimiento urbano y actividades motorizadas que ponen en riesgo tanto a la fauna silvestre como a los visitantes.

César Arias, representante del Jardín Botánico y área de conservación El Charco del Ingenio, explicó que estos volcanes extintos no solo albergan una biodiversidad extraordinaria —como venado cola blanca, puma, gato montés, zorros y aves silvestres— sino que también funcionan como reguladores naturales de humedad y clima, frenando escorrentías violentas hacia la zona urbana baja de San Miguel.

“Palo Huérfano es un santuario con valores bioculturales, como lo son Calderón, San Marcos de Begoña y Comonfort”, expresó Arias, y añadió que han sostenido pláticas con ejidatarios de la región, especialmente en la zona de la Cañada de los Pajaritos, para generar conciencia sobre la importancia de su preservación.

Sin embargo, el avance de la urbanización, con casas que se expanden hacia las orillas del área y, sobre todo, la presencia de cazadores ilegales, es alarmante.

Grupos armados, provenientes de Comonfort y también de San Miguel, ingresan con carabinas, miras telescópicas y silenciadores, pese a que la cacería está prohibida en la zona.

La preocupación aumenta al considerar que es también un espacio de recreación y senderismo donde familias y deportistas caminan o corren por los senderos.

“El peligro es real, una bala perdida puede herir o matar a alguien. Además, matan todo lo que ven: venados, zorros, cacomistles, aves, conejos… no hay respeto por la vida silvestre”, denunció Arias. También señaló que algunas personas ingresan en motos o cuatrimotos, rompiendo cercas y dañando los caminos.

Ante este panorama, el llamado es claro: “queremos que el gobierno federal declare a los volcanes Palo Huérfano y Támbula como Área Natural Protegida. Tenemos la expectativa y la esperanza de que esta zona se proteja legalmente, para frenar la destrucción y garantizar su conservación para las futuras generaciones”, concluyó.

Mientras tanto, El Charco del Ingenio ya ha notificado a la Guardia Nacional sobre la caza ilegal, esperando acciones concretas. La conservación de esta región, vital para el equilibrio ecológico de San Miguel de Allende, pende de un hilo.

Información. El Sol del Bajío.

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