Niños en cruceros de Salamanca rechazan apoyo del DIF.

Con el inicio de las vacaciones escolares, a los cruceros de la ciudad llegan niños a limpiar parabrisas, pedir dinero o hacer malabares a cambio de una moneda. Desafortunadamente, no quieren recibir la atención del sistema DIF, ya que la ciudadanía suele condolerse y llegan a obtener entre 700 y mil pesos diarios.

La presidenta del Sistema DIF, Eugenia Martínez Carrillo, explicó que, de acuerdo con el seguimiento que se le ha dado al tema, generalmente se trata de familias que no son originarias de Salamanca ni del estado. Anteriormente, se detectaban personas provenientes de Valle de Santiago e Irapuato, en cuyo caso se hacía el reporte a los municipios correspondientes; si llegaban a ser del municipio, se les brindaban apoyos.

Sin embargo, se ha identificado a personas provenientes de otros estados, cuyos sistemas DIF muchas veces no responden a los llamados ni contestan el teléfono. “Hace poco detectamos a varias personas en un semáforo de la zona norte, pidiendo apoyo para un niño con una enfermedad. Les pedimos la dirección, nos dieron una en la colonia Guanajuato; fuimos y esa dirección no existe”, señaló.

Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía salmantina para que no den monedas. El sistema DIF ofrece apoyo médico, jurídico y de desarrollo comunitario institucional, especialmente a los niños que no tienen acceso a una alimentación adecuada, garantizándoles sus alimentos. Sin embargo, muchos se niegan a recibir estos apoyos porque deben dejar de pedir dinero, lo cual ven como una oportunidad, ya que los salmantinos son solidarios y les dan dinero como si se tratara de un trabajo.

Martínez Carrillo enfatizó que este es un trabajo conjunto entre ciudadanía y gobierno, y reiteró el llamado a no darles ningún tipo de apoyo económico. “Una red de 50 personas venía de Chiapas y nos dijeron: ‘no nos vamos hasta que juntemos nuestros mil pesos al día’. Incluso, cada 15 días regresaban a su lugar de origen. No entienden que se están violentando los derechos que tienen como niños”, precisó.

En la esquina de Faja de Oro y Veracruz, niños piden dinero para comer, pero al preguntarles por sus papás o sus nombres, prefieren retirarse al siguiente vehículo, estiran la mano y, en la mayoría de los casos, los automovilistas les dan una moneda, usualmente entre 5 y 10 pesos.

Información. Periódico Correo.

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