Ola de calor en España deja más de mil muertos.

Las altas temperaturas en la Península Ibérica han provocado mil 180 muertes, de acuerdo con un informe presentado este lunes por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

El mes de junio en España fue el periodo más anormalmente caluroso desde que se tienen registros. Si bien la temperatura media fue de solo 23.7 grados Celsius, lo que ya marca un aumento de más de tres grados la media de referencia durante casi todos los días del mes, las máximas durante junio superaron los 40 grados en el sur de la península; sumado a esto, las precipitaciones en el mes de junio fueron 32 por ciento más bajas de lo habitual, lo que incrementó la sensación de aridez.

Pese a que las máximas temperaturas de junio se alcanzaron en el sur del país, la mayoría de las muertes reportadas entre el 16 de mayo y el 13 de julio en España se dieron las regiones de Galicia, Asturias, Cantabria y La Rioja, comunidades donde los tradicionales veranos templados han sido reemplazados por temperaturas agobiantes.  El informe del MITECO, respaldado por información del Instituto de Salud Carlos III, resalta que las muertes aumentaron drásticamente durante la primera semana de julio; lo que terminó en una cifra histórica que supera a los datos del mismo periodo de 2024 por más de mil fallecimientos.

Durante los dos meses que cubre el análisis de los datos, en España se emitieron 79 alertas rojas por calor extremo, mientras que un año antes ninguna fue emitida de la segunda quincena de mayo a la primera de julio; consistente con el récord de temperatura impuesto en junio.  Pese a que las muertes por causas atribuibles al calor extremo durante este periodo son superiores a las del año pasado, hay que aclarar que el año pasado durante todo el verano en España se registraron dos mil 291 decesos por estas causas.

Si bien todo el mundo es susceptible al cambio climático producido por la acción humana, el Mediterráneo es particularmente susceptible al aumento en la temperatura y durante los 30 años que se ha estudiado el fenómeno la alza en las temperaturas no ha hecho más que volverse más evidente. En España, estos fenómenos afectan principalmente las costas del Mediterráneo y si en 1986 las temperaturas promedio rondaban los 21 grados Celsius en 2025 las medias superan los 27.

Las mayores temperaturas en el Mar Mediterráneo aportan a que una vez terminada la temporada seca las precipitaciones que le siguen sean tormentosas y afecten con inundaciones a las costas de los países del sur de Europa y el norte de África.

Información. Reporte Índigo.

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