La respuesta de los padres de familia de distintas escuelas del municipio de Celaya coincide en que la Ley anti comida chatarra ha sido favorable.
Consideran que es un impacto positivo para mejorar la salud de sus hijos y evitar en ellos obesidad, diabetes infantil y prevenir enfermedades. Sin embargo, es un trabajo conjunto que se tiene que abordar desde las costumbres del hogar.
“El ejemplo va desde uno, como autoridad de la casa, el enseñarnos y enseñar a comer de manera correcta y balanceada a nuestros hijos, de forma saludable, pues ellos replican afuera lo que ven en el hogar”, mencionó una madre de familia de la escuela Emeteria Valencia.
El Sol del Bajío platicó con padres de familia, quienes mencionan que es un tema cultural implementar la buena alimentación, pero también deben informarse sobre el tema para poder abordarlo y así empezar o mejorar los hábitos alimenticios.
“Como todo cambio, genera resistencia, aún los niños quieren sus dulces, pero espero que con el paso del tiempo entiendan que es por su bien”.
Ante esta nueva ley, poco a poco se ha tenido que cambiar la forma de alimentación en los niños de las escuelas primarias, pues ya no les venden frituras y alimentos con exceso de grasas dentro de las instituciones, lo cual ha generado un alza en el precio de los demás productos que ofertan las tienditas o cooperativas escolares.
Por lo que en su mayoría, los padres de familia han optado por mandarles un lunch a sus hijos, que va desde ponerles un sándwich, alguna fruta, verdura, agua o jugo; sin embargo, una parte también les agrega algún dulce o golosina como “postre”.
Tenemos que ver qué les damos a nuestros hijos, y solventar ese tipo de mala alimentación que tenemos. Es inculcarles y explicarles desde casa los beneficios de comer frutas, verduras y hacer ejercicio, Madre de familia.
También consideran que va de la mano la actividad física, motivarlos e impulsarlos a hacer algún deporte o actividad artística, para poder complementar ese tema.
“Es una educación que va tanto en nosotros, padres de familia, en dar el ejemplo, el comer bien, hacer ejercicio. Somos los principales que tenemos que dar ejemplo”.
Algunos padres de familia consideran que tener puestos afuera de las escuelas influye, pues a los niños se les antoja y les llama la atención comprarlos, pues al no tenerlos dentro de la institución, al salir se genera el antojo por alguna fritura o dulce; sin embargo, comentan que ya debe ser consideración de cada padre de familia si los compra o no.
Como padre debe de explicarles que no es correcto comer en exceso ese tipo de alimentos, no está mal de vez en cuando una fritura, galleta, pero hay que generar conciencia de qué les estamos dando a nuestros hijos, Padre de familia.
Es un tema que aún dará mucho de qué hablar y distintas opiniones de los padres de familia; sin embargo, la mayoría está consciente de que es una cuestión cultural y de hábito, que va desde las costumbres de la casa, decidir qué es mejor para sus hijos.
“Es cuestión de balancearlo, a mis hijos no les prohíbo comer frituras, dulces, papas, pero sí trato de controlarlo, que no se llenen con ese tipo de comida, sino que lo consuman en cantidades moderadas, procurando que tengan una buena alimentación”.
Información. El Sol del Bajío.

