¿Quién es el dueño de Del Monte, empresa que se declaró en quiebra y será vendida?

Del Monte Foods, una de las marcas más reconocidas a nivel mundial por su producción de frutas, verduras y productos enlatados, se enfrenta a uno de los momentos más críticos de su historia. El 1 de julio de 2025, la compañía se acogió al Capítulo 11 de la ley de bancarrota en Estados Unidos con la intención de reestructurar su situación financiera y proceder con una venta supervisada de sus activos.

Este proceso legal le permite continuar sus operaciones mientras reorganiza sus deudas, gracias a un financiamiento de 912.5 millones de dólares que le da oxígeno para mantener la producción y distribución. A pesar de su reputación y legado centenario, la empresa no logró adaptarse al ritmo acelerado de los cambios en los hábitos de consumo, que hoy privilegian los alimentos frescos, sostenibles y menos procesados.

¿Quién es el actual propietario de Del Monte Foods?

La compañía forma parte de Del Monte Pacific Limited, un conglomerado con sede en Singapur que cotiza en las bolsas de valores de ese país. No obstante, es importante aclarar que Del Monte opera como marcas independientes en diversas regiones del mundo, como Canadá, Asia y América Latina.

Durante más de 100 años, la marca ha atravesado múltiples fusiones, adquisiciones y ventas. En 1989, por ejemplo, pasó de formar parte de RJR Nabisco Inc. a ser propiedad de un grupo de inversionistas privados, lo que marcó el inicio de su estructura corporativa actual como una sociedad con múltiples socios.

Entre las asociaciones estratégicas de Del Monte Foods se encuentran Alliance for a Healthier Generation, Feeding America y la Upcycled Food Association, que respaldan sus objetivos de salud, sustentabilidad y acceso alimentario.

¿Qué pasará ahora con la empresa?

La solicitud de bancarrota no implica el cierre inmediato, sino una venta de activos con supervisión judicial. El objetivo es encontrar un comprador que garantice continuidad operativa y maximice el valor para sus acreedores.

Además de las dificultades financieras, Del Monte enfrentó demandas legales por parte de prestamistas que se oponían a su plan de reestructuración. El conflicto se resolvió en mayo con un nuevo préstamo, aunque con un aumento en los gastos por intereses.

En adelante, el destino de Del Monte Foods dependerá del resultado de la venta planeada y de su capacidad para reinventarse ante las nuevas exigencias del mercado global.

Información. Reporte Índigo.

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