Acámbaro se llena de fe y tradición para honrar a la Virgen Refugio de Pecadores.

Este viernes 4 de julio se celebrará la fiesta más grande del municipio de Acámbaro en honor a la Virgen Refugio de Pecadores, patrona de los acambarenses desde finales del siglo XVIII.

Al punto de las 12:00 horas se llevará a cabo la solemne concelebración eucarística presidida por Monseñor Enrique Díaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato, y al finalizar se realizará la apertura del museo de la Virgen Refugio de Pecadores.

El investigador acambarense Leonardo Arturo Amezcua Ornelas refirió que desde un principio la Virgen Refugio de Pecadores ha sido protectora de los pueblos que pasan por situaciones complicadas, como lo sucedido en el año de 1690 en el Monte Pulciano, en una colonia llamada Cerro Prado en Italia, donde había una región infestada de salteadores y malos espíritus.

Un campesino llamado Antonio Rossi, para ahuyentarlos, colocó la imagen de una Virgen con el Niño en brazos en el tronco de una encina.

Con el paso del tiempo, a inicios del siglo XVIII, el padre Antonio Baldenucci, un piadoso misionero jesuita, contempló esa imagen llevada en procesión por unos niños y solicitó una copia. Baldenucci promovió ante el Papa Clemente XI su coronación. Así, el 4 de julio de 1717, en Frascati, Italia, fue coronada la Virgen, convirtiéndose en emblema de los sacerdotes jesuitas.

Agregó que el padre jesuita Juan José Giuca, presente en la coronación, llevó una copia a México en el siglo XVIII. En 1845, en medio de una crisis moral en Acámbaro, el fray Macedonio Romero llamó a los misioneros del Colegio de Guadalupe Zacatecas, quienes llegaron con la Virgen del Refugio como estandarte.

Su misión espiritual fue tan exitosa que antes de partir, el pueblo pidió que dejaran una copia de la imagen. Vicente Sotelo, vecino distinguido, fue quien la resguardó.

Echan a suerte protección contra el cólera

Amezcua relató que en 1850, durante una epidemia de cólera morbo, se decidió encomendarse a un santo. Se hizo un sorteo entre varios nombres, y la Virgen Refugio de Pecadores salió dos veces.

La tomaron como protectora, y según el relato, solo murieron cinco personas en todo Acámbaro. El pueblo, agradecido, prometió construirle un santuario, hoy conocido como el Templo de La Promesa.

Sin embargo, la construcción se detuvo en 1872 debido a revoluciones, la Ley de Reforma, la invasión francesa y crisis económicas. El templo quedó inconcluso y la imagen fue trasladada al templo de San Francisco, donde continuó su veneración.

En 1912, el padre Soto realizó reformas al interior del templo, y en 1946, un 8 de enero, se llevó a cabo la coronación oficial de la Virgen Refugio, convirtiéndose en Reina y Madre de los acambarenses. Desde entonces, su celebración anual es cada 4 de julio, como en Italia.

La imagen es una obra al óleo de mediados del siglo XIX, considerada bellísima y milagrosa, venerada no solo en Acámbaro sino en toda la región.

Información. El Sol del Bajío.

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