El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) utiliza prisiones privadas con nexos al presidente Donald Trump para aumentar el número de instalaciones de detención necesarias para llevar a cabo las deportaciones masivas prometidas por el mandatario republicano.
La políticas migratorias del presidente Trump plantean rebasar la capacidad instalada de los centros de detención migratoria con los que cuenta ICE, actualmente la agencia dependiente del Departamento de Seguridad Nacional es capaz de alojar a 41 mil migrantes en todo el país; la Casa Blanca plantea expandir esta capacidad a al menos 100 mil camas.
Para lograr su objetivo la administración Trump intenta utilizar prisiones privadas operadas por las corporaciones CoreCivic y Geo Group, empresas ligadas al Partido Republicano y a la campaña presidencial de 2024, mediante medidas de emergencia y la modificación de contratos que permitan el uso expedito de las instalaciones de estas empresas.
De acuerdo con ICE, la “irresistible urgencia” por aumentar su capacidad de detención permitió modificar acuerdos previos para reabrir prisiones operadas con fines de lucro y utilizar sus instalaciones para arraigar a los migrantes que planean arrestar. De acuerdo con The Associated Press, la administración Trump ha modificado una docena de contratos, algunos por valor de decenas de millones de dólares, y sin licitación alguna los ha otorgado a CoreCiviv y Geo Group; compañías que recientemente contrataron a exfuncionarios migratorios en puestos ejecutivos.
Geo Group, que en el ciclo electoral 2024 invirtió un millón 250 mil dólares en cabildeo y contribuyó tres millones 718 mil dólares a la campaña de Trump, obtuvo un contrato directo con ICE para albergar a mil 868 migrantes en sus instalaciones de Georgia por una cifra de 66 millones de dólares anuales; CoreCivic fue beneficiaria de mecanismos similares para reabrir sus instalaciones en Leavenworth, Kansas, y utilizar sus más de mil camas para arraigar a los migrantes que el servicio migratorio espera arrestar.
Ambas compañías cuentan con alrededor de 20 centros de detención clausurados o en desuso debido a políticas de Biden que restringieron el empleo de prisiones privadas; sin embargo, a raíz de la victoria de Donald Trump el precio de las acciones de estas empresas se han duplicado , incluso, el CEO de CoreCivic admitió que en sus 42 años con la compañía nunca había visto tanto interés por sus servicios.
Si bien ejecutivos de la Geo Group esperan que el resto de las instalaciones que la empresa mantiene cerradas vuelvan activarse para fin de año, críticos, que incluyen activistas pro Derechos Humanos e incluso un juez federal, señalan las condiciones deplorables en las que estas prisiones se encuentran y el historial de maltratos vividos en ellas.
Información. Reporte Índigo.

