La venta de vapeadores y cigarros electrónicos está prohibida en México por una reforma constitucional. Los cambios en la Carta Magna establecen el derecho de protección a la salud de las personas y por ello se sancionará toda actividad relacionada con cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos electrónicos análogos.
Sin embargo, la prohibición de los dispositivos electrónicos trae consigo que el Estado mexicano renuncie de facto a la recaudación de impuestos en ese producto. Un estudio del Colegio de México (Colmex) refiere que el erario no está recibiendo cerca de 7 mil millones de pesos por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Específicamente, en el estudio “El mercado de productos alternativos de suministro de nicotina en México” se expuso que, con la prohibición, el erario no recibe una posible recaudación de 6 mil 940.9 millones de pesos mediante el cobro del IEPS.
Jaime Sempere, coautor del estudio y académico del Colmex, mencionó a Reporte Índigo que las finanzas públicas del país están perdiendo una gran oportunidad en términos de recaudación. “Una recaudación que podría ser el 30 por ciento del programa Jóvenes Construyendo el Futuro del 2024”, dijo.
En ese sentido, el estudio supone dos escenarios. El primero, que arroja una recaudación de casi 7 mil millones de pesos, es un IEPS sobre volumen del líquido del vapeador equivalente a 3.21 pesos por cada mililitro y otro impuesto especial sobre el contenido de nicotina de 0.128 pesos por miligramo.
En el segundo escenario se plantea solamente un impuesto específico sobre volumen del líquido del vapeador de 4.5 pesos por cada mililitro. Esto supone ingresos por IEPS de 4 mil 483.1 millones de pesos.
El reporte explica que el IEPS grava el daño causado y se ha usado sobre tabacos, bebidas alcohólicas, gasolinas y refrescos. Una posibilidad es gravar en función de la cantidad de nicotina y la otra es en función del líquido.
No obstante, Sempere explicó que la recaudación a los cigarrillos electrónicos podría ser mayor si se aplica la tasa de 16 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que también se pagaría al momento de la venta del producto actualmente prohibido.
“Estamos hablando de que estamos renunciando a este mercado por no regularlo, por dejarlo en cauces ilegales, a un montón de recaudación”, declaró a este espacio el académico e investigador del Colmex.
El estudio, también escrito por Iñaki Zardain, estima que el valor de mercado mexicano de los vapeadores o cigarrillos electrónicos asciende a 26 mil 316 millones de pesos.
Prohibición no elimina el consumo
Los investigadores opinan en su estudio que la prohibición de los vapeadores no ha llevado a que se elimine el consumo de productos alternativos de suministro de nicotina; además de que el valor de mercado es muy grande y presumen que sea creciente en el tiempo.
“Dada la prohibición de importación de estos productos, el contrabando y el mercado ilegal son relevantes. La evolución de la prohibición ha llevado a que muchos de estos productos se comercialicen fuera de los cauces legales”, sostienen en el documento.
Agregan que “en estos mercados es muy difícil controlar la calidad de los productos y eso puede redundar en un riesgo para el consumidor. Por otro lado, existen casos de que el crimen organizado está entrando en este mercado en algunas ciudades”.
Jaime Sempere declaró que está en contra de la prohibición, que hasta el momento ha resultado inefectiva. Sumado a que el país cuenta con un consumo importante de tales productos.
“Lo que vemos, la evidencia, y no nuestra intuición, dice que la prohibición no permite un control de calidad de lo consumido, ni de los cauces por los cuales se llega al mercado”, explicó el especialista.
El estudio de los académicos sugiere que deben establecerse estándares de seguridad y de etiquetado muy completo sobre dispositivos y líquidos que informe sobre contenidos y riesgos derivados de su consumo.
“Particularmente en México se deberían establecer códigos parecidos a los del tabaco para tener trazabilidad y quizás introducir un requisito de que los líquidos tengan una licencia sanitaria. Ello sería más fácil en el caso de los cartuchos recargables, aunque también sería posible con los dispositivos abiertos con un control de los puntos de venta”.
Seis por ciento de la población consume vapeadores
En el estudio también detallan que para caracterizar al consumidor mexicano se realizó una encuesta a personas de 18 a 65 años. De ahí se afirma que seis por ciento de la población entrevistada usa cigarrillos electrónicos y menos de un tres por ciento usa tabaco calentado.
Dicho de otra manera, existen alrededor de 5 millones de usuarios de cigarrillos electrónicos y alrededor de 2.6 millones de usuarios de cigarros calentados.
Del total encuestado, dos por ciento son consumidores frecuentes que los usaron en los últimos 7 días en que se levantó la muestra y uno por ciento son usuarios frecuentes de tabaco calentado.
Información. Reporte Índigo.

