Maestra de primaria es acusada de rociar insecticida a sus alumnos.

Una maestra de primaria fue acusada de rociar insecticida a sus alumnos de tercer grado. El hecho ocurrió en un aula de la escuela pública, ubicada en La Piedad, Michoacán. 

Presuntamente, inicialmente la docente habría rociado directamente con el químico únicamente a uno de los estudiantes, bajo el argumento de haberle encontrado un insecto entre su ropa. Supuestamente, después lo dejó fuera del salón de clases por un periodo prolongado. 

Se presume que al regresar al aula, la mujer “fumigó” el lugar, echando insecticida sobre las pertenencias de los niños y niñas, sin tomar las precauciones necesarias para evitarles problemas de salud.  

El hecho llegó hasta la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), que ya investiga el presunto agravio en contra de los menores de edad. 

“La Visitaduría Auxiliar de La Piedad, de esta CEDH,  inició la investigación correspondiente a la posible vulneración de los derechos de alumnos de tercer grado de la escuela primaria Adolfo López Mateos, por haber sido rociados con insecticida, hecho que pone en riesgo su salud”, informó el organismo.  

Cabe mencionar que el contacto extendido con insecticidas puede causar indigestión, dolores de cabeza, vómitos, manchas en la piel, dolor en los ojos y ocasionar reacciones alérgicas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública. 

Padres de familia acusan más irregularidades

En redes sociales, la CEDH recibió comentarios de padres de familia que acusan que no es la primera vez que una maestra agrede a sus alumnos en esta escuela. Algunos de ellos incluso mencionaron que cambiaron de plantel a sus hijos.

“Yo también saqué a mi niño de ahí por la misma maestra, le hacía bullying, son muy corruptos”, fue una de las quejas. Una persona más comentó en sentido similar: “Yo también saqué a mi hija de ahí, la maestra de tercero le decía groserías y eso fue empezando el ciclo escolar”.  

Por otra parte, hubo quien aseguró que la primaria Adolfo López Mateos no cuenta con seguridad suficiente, ya que no hay docentes que vigilen a la hora de entrada y salida, por lo que “cualquier persona puede entrar”. 

Información. Reporte Índigo.

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