La boda de niños de, presuntamente, 12 años en Guerrero, en la comunidad de San Pedro Cuitlapa, está causando indignación en redes sociales después que se volvió viral el video de la ceremonia entre ambos menores de edad.

¿Qué pasó en la boda de niños de 12 años en Guerrero?
De acuerdo con los primeros reportes, la boda se celebró entre dos menores de edad en el municipio de Tlacoachistlahuaca, en los límites de la Costa Chica y la Montaña de Guerrero.
La ceremonia civil se llevó a cabo este lunes 5 de mayo y en el video se aprecia al novio vestido con un traje gris, mientras que la novia con el tradicional vestido blanco.
Además, la grabación muestra que la vestimenta de ambos jóvenes fue forrada, como se acostumbra, de billetes por parte de los invitados.
¿Fue un matrimonio infantil forzado?
El fotógrafo Willy Paz, quien también registró el vals y la fiesta, aclaró en sus redes sociales que el matrimonio no fue forzado y que los menores de edad no tienen 12 sino 16 años.
“(…) aclaro que no fue una boda forzada como dicen los internautas o páginas que lo tomaron como una imagen de ellos y los chavos tienen de 16/17años y no 12 años. Pido que se eliminen las fotos que han causado problemas, respetando así la privacidad y la dignidad de los novios y familiares de ellos. ¡Gracias!”, escribió.
La publicación generó críticas y preocupación entre usuarios que interpretaron el enlace como una boda forzada o incluso como un caso de matrimonio infantil ilegal.
Segundo caso de boda entre niños
Este es el segundo caso difundido en lo que va del año en Guerrero. En febrero, se dio a conocer un matrimonio arreglado entre adolescentes en la comunidad de Huamuchitos, Acapulco.
Y aunque muchos de estos eventos se justifican localmente como parte de los «usos y costumbres», las organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que, en muchos casos, encubren matrimonios forzados o incluso ventas de niñas.
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, ha documentado más de 50 casos de este tipo, señalando que en varias comunidades indígenas y afromexicanas de la Montaña y la Costa Chica persiste la práctica del «dote», es decir, el pago por una niña para casarla.
Esto ocurre en contextos de pobreza extrema y con escasa presencia de las autoridades.
Información. Reporte Índigo.

