Trump cumple 100 días como presidente; ¿Cuáles son sus medidas más contradictorias?

Donald Trump cumplió 100 días como presidente de Estados Unidos en un segundo mandato criticado por sus políticas de mano dura.

Mientras que del lado republicano las decisiones de Trump han recibido un evidente reconocimiento, la oposición las reconoce como extremistas o separatistas.

La excandidata a la presidencia Hillary Clinton, por ejemplo, declaró que en los primeros 100 días de Trump, el republicano los alejó de sus aliados, derrumbó el mercado de valores, diezmó la investigación del cáncer en el país, expulsó a niños pequeños estadounidenses, perdió las elecciones canadienses por poder y amenazó con quitarles sus cheques de seguridad social.

Mike Johnson, líder de la Cámara de Representantes, fue parte de los oficialistas que más reconocieron las labores de Trump. Aseguró que en 100 días ha hecho más por el pueblo estadounidense que Joe Biden en sus cuatro años de gobierno.

Ante la prensa, Johnson destacó algunos de los logros alcanzados por Trump. Entre ellos, eliminar a los hombres de los deportes femeninos; una decisión que golpeó a la comunidad LGBT+ del país.

De acuerdo con la Escuela de Leyes Williams Institute, una de cada cinco personas que se identifican como transgénero tienen entre 13 y 17 años, y el porcentaje y el número de adultos que se identifican dentro de este grupo se ha mantenido estable a lo largo del tiempo.

La comunidad LGBTI+ también está desprotegida por el exclusivo reconocimiento por parte del gobierno federal de dos sexos y de su nula aceptación al Ejército.

Aranceles, el sello trumpista

Para Johnson, otro de los logros de Trump fue poner fin a las prácticas comerciales “desleales” y asegurar billones de nuevas inversiones para la industria manufacturera estadounidense, en referencia a la imposición de aranceles a productos extranjeros y con ello reforzar lo Hecho en América.

Según el propio presidente, la comunidad internacional socavó durante décadas a su país a través de prácticas comerciales “desleales para robar la riqueza” de Estados Unidos y enriquecer sus propias economías.

Con los aranceles, el gobierno provocó roces con socios como China, México y Canadá, así como con la Unión Europea. Por su decisión arancelaria, Washington también recibió sanciones como respuesta.

China fue uno de los países que respondieron con mayor cantidad de aranceles. Los portavoces chinos argumentaron, en más de una ocasión, que la guerra arancelaria no beneficiaba a ninguno de los lados, pero que defenderían su soberanía. La última imposición de aranceles por parte de Pekín a productos estadounidenses fue del 125 por ciento.

Lucha contra el antisemitismo

Para los republicanos, un logro más por parte del segundo gobierno de Trump es la lucha contra el antisemitismo en los campus universitarios; sin embargo, fue otro rubro que le causó críticas.

Por las manifestaciones propalestinas que protagonizaron estudiantes de universidades como Harvard y Columbia en apoyo a Palestina en la guerra con Israel, la administración en turno congeló parte del financiamiento que estos centros educativos recibían para investigaciones y tratamientos para enfermedades como Alzheimer, Parkinson y diabetes, entre otras.

Ante la postura del gobierno de frenar el apoyo económico, el presidente de Harvard, Alan M. Garber, aseguró que si las autoridades frenan las alianzas, pone en riesgo no solo la salud y el bienestar de millones de personas, sino también la seguridad económica y la vitalidad de la nación.

Ante las manifestaciones propalestinas, algunos de los jóvenes relacionados y detenidos siguen bajo la mira de la justicia y en riesgo de que sus visas como estudiantes extranjeros sean canceladas, lo que perjudica la libertad de expresión en el país que presumió por décadas su democracia en las calles.

Deportaciones, la bandera de Trump  

La principal bandera de Trump en su segundo gobierno fue la deportación de migrantes ilegales, a quienes llegó a llamar “delincuentes”.

La política prominente del magnate fue deportar a los migrantes ilegales a sus respectivos países, como Ecuador, El Salvador, México, Colombia, Guatemala, Honduras, entre otros. El regreso de migrantes se daba con esposas en las manos y cadenas en los pies, lo que fue criticado por líderes políticos.

La política antiinmigrante de Trump fue de sus banderas principales al ser la migración ilegal uno de los temas de mayor interés para los electores. En 2024, aproximadamente el 15 por ciento de los votantes consideró la migración como el problema más importante que enfrentaba su país, según YouGov, solo superado por la inflación.

Los informes de los medios de comunicación han indicado que muchos de los deportados no tienen antecedentes penales en Estados Unidos, como así lo ha argumentado el gobierno federal.

Información. Reporte Índigo.

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