Al señalar que todavía está pendiente presentar denuncias ante las autoridades en materia ambiental por los trabajos que ha hecho la empresa ICREAR SA de CV, propiedad de la familia Webb, en el camino a Los Mexicanos en la Sierra de Santa Rosa, la activista Paloma Robles Lacaya consideró que el gobierno de Samantha Smith ha actuado únicamente por la presión social y no por convicción de cuidar la zona serrana del municipio y preservarla para la población.
En Guanajuato se ha movilizado la sociedad para exigir al gobierno municipal que actúe ante la colocación de rejas en el antigüo camino de la capital a Dolores Hidalgo que data de hace más de 130 años, y que ahora una empresa se adjudica como de su propiedad.
En entrevista, Paloma Robles, ciudadana que forma parte del movimiento por la defensa de la Sierra, calificó como una burla las zanjas que ahora aparecieron en el camino, después del compromiso que hizo el gobierno de Guanajuato de retirar las rejas que se mantienen y los particulares las han cerrado en ciertos horarios.
La defensa para que se conserve el camino la inició la deportista olímpica de Guanajuato, la corredora Laura Galván, quien utiliza ese camino para sus entrenamientos.
A decir de Paloma Robles, la denuncia ante la Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial (PAOT) que presentó la alcaldesa Samantha Smith llega de manera tardía porque desde hace dos meses se le informó sobre los trabajos en el camino a Los Mexicanos, pero ella ha privilegiado los intereses de particulares.
Finalmente, insistió en que las denuncias se tienen que promover ante las autoridades ambientales federales por tratarse de la colocación de rejas y la excavación en una zona forestal sin contar con los permisos necesarios.
Información. Carmen Pizano.
Foto. POPLab.

