La Unión Europea promete mantener el apoyo a Ucrania.

El bloque de 27 países europeos insiste en reforzar el esfuerzo bélico ucraniano y declaran su apoyo por la integridad territorial del país invadido; sin embargo, las declaraciones de los líderes europeos no son acompañadas por los recursos que pide Kiev.

La reunión de este jueves en Bruselas terminó con la promesa de casi todos los países miembros de la Unión Europea, a excepción de Hungría, para continuar con el apoyo “regular y predecible” que hasta el momento han proveído a Ucrania así como “redoblar los esfuerzos para atender las imperiosas necesidades militares de Ucrania”.

Pese a las promesas de los líderes europeos, la petición de cinco mil millones de euros para adquirir proyectiles de artillería hecha por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenksy, no llegó a ser financiada; a pesar del exhorto de la alta representante de la Unión Europea para asuntos exteriores, Kaja Kallas, a los líderes de los Estados de respaldar sus declaraciones con hechos y financiar las necesidades que Kiev considera más apremiantes.

De acuerdo con la diplomática europea, entre más fuerte sea Ucrania en el campo de batalla más fuerte es en la mesa de negociaciones. Y si bien la postura de Kallas es respaldada por algunas de las figuras más importantes del bloque, las divisiones tanto geográficas como políticas impiden que el club de los 27 llegue a un acuerdo y la propuesta de la encargada de la política exterior europea de aportar 40 mil millones de euros en conjunto enfrentan resistencia.

Mientras países como Polonia, Lituania o Alemania consideran a Ucrania como la línea defensiva que limita las intenciones expansionistas del presidente ruso, Vladimir Putin, los miembros del bloque más alejados del conflicto piden atender otras prioridades.

El primer ministro español, Pedro Sanchez, pidió tomar en cuenta que las necesidades del “vecindario del Sur” son diferentes a las del Este de Europa y tanto él como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, señalaron su descontento con la manera en la que el bloque pretende pagar por su rearme.

Diferencias dentro de la Unión Europea

De frente a una recesión económica, sin la certeza de la protección estadounidense y con la amenaza de una nueva agresión rusa, la Unión Europea modificó sus parámetros de déficit fiscal para permitir que los países miembros aumenten su gasto en defensa, aún a costa de deuda, e hizo un llamado para un fondo conjunto que permitiría aumentar la producción y adquisición de armas europeas.

En tanto que desde Italia se pide encontrar una manera de pagar por la nueva carrera armamentística sin caer en deuda, Países Bajos se opone al fondo conjunto mientras países más pequeños como Grecia exigen mayor autonomía en la forma en la que se usarían los fondos.

Y si bien la discusión sobre la ayuda a Ucrania y el rearme europeo y su financiación acaparan los reflectores, la definición de gasto en defensa ha sido expandida dentro de la Unión Europea. Anteriormente, para el bloque, solo los materiales bélicos eran contabilizados como gasto en defensa, mientras que el costo del personal y las inversiones en infraestructura quedaban fuera del rubro; la actualización acerca la definición a la utilizada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte y con ello se espera que el gasto total del bloque supere el 1.5% de su PIB conjunto.

Información. Reporte Índigo.

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