Estados Unidos enfrenta una grave crisis de opioides, con más de 80 mil muertes por sobredosis en 2022 según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En un intento por combatir esta situación, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó suzetrigina, un analgésico no opioide que podría marcar una diferencia significativa en el tratamiento del dolor agudo.
Suzetrigina, comercializado como Journavx por Vertex Pharmaceuticals, pertenece a una nueva clase de analgésicos que bloquean el dolor en el sitio de emisión, en lugar de actuar sobre los receptores cerebrales como los opioides.
Según la FDA, esta innovación representa un avance significativo, ya que elimina el riesgo de dependencia asociado con los opioides, especialmente en situaciones de dolor agudo derivadas de cirugías o accidentes.
Investigación y desarrollo de la suzetrigina
El doctor Stephen Waxman, de la Universidad de Yale, ha dedicado los últimos 30 años al estudio de los mecanismos del dolor. Sus investigaciones sobre la molécula NAV 1.8, responsable de transmitir señales de dolor desde el sistema periférico al cerebro, fueron fundamentales para el desarrollo de suzetrigina.
Este enfoque permite reducir los efectos secundarios asociados a los opioides, como somnolencia, confusión y pérdida de equilibrio, además de evitar la adicción.
Retos y expectativas
Aunque suzetrigina ha sido aprobada para el tratamiento del dolor agudo, aún no se ha determinado su eficacia en dolores crónicos u otros padecimientos específicos.
Waxman considera que este fármaco es solo el inicio de una revolución en el manejo del dolor, y prevé que en los próximos 10 a 15 años surgirán terapias personalizadas basadas en el genoma.
El impacto en la crisis de opioides
Uno de los mayores riesgos de los opioides es su potencial adictivo. Datos del Hospital General de Massachusetts indican que entre el 9 y 13 % de los pacientes que usan opioides tras una cirugía desarrollan consumo crónico.
En un esfuerzo por reducir estas cifras, la FDA ha promovido el desarrollo de tratamientos no opioides, como parte de su Marco de Prevención de Sobredosis. Esto incluye subvenciones y directrices para la investigación de nuevas terapias contra el dolor.
La aprobación de suzetrigina marca un avance significativo en la lucha contra la crisis de opioides en EE.UU. Su capacidad para bloquear el dolor sin generar adicción podría reducir la dependencia de los opioides y salvar miles de vidas.
Información. Periódico Excélsior.

