Prepa Oficial de Celaya celebra 80 años de historia y educación.

Con la inauguración de fotografía antigua y la conferencia “La historia de la Escuela de Nivel Medio Superior de Celaya (ENMS)”, a cargo del maestro Pablo Eduardo Pérez Joya, quedó inaugurada la Semana de Aniversario de la también conocida Preparatoria Oficial, que el jueves 13 de febrero cumple 80 años.

“La mayoría de las escuelas que abrieron sus puertas en la segunda década del siglo pasado se encontraban en casas de alquiler inapropiadas para la enseñanza, las cuales solían ser las viviendas de directores y maestros. Sus aulas ocupaban espacios que una vez habían sido cocinas, comedores, bodegas o patios traseros. Las quejas de maestros y alumnos por goteras, humedades, vidrios rotos, falta de mobiliario y material de trabajo eran constantes”, dijo como preámbulo de 80 años de educación media superior.

Dentro de este contexto, mencionó que existían escuelas tanto federales como estatales y algunas que se mantenían con recurso municipal, lo cual al final no fue una circunstancia viable, pues no contaban con el presupuesto necesario para ello.

“En el caso de la ciudad de Celaya, encontraremos escuelas estatales dependientes de la Dirección de Estudios Superiores de Guanajuato y también algunas primarias dependientes de la SEP. También hubo colegios particulares, como el Justo Sierra que era para niños, el cual estuvo incorporado a las escuelas del Estado y posteriormente se incorporó a las federales”, expuso ante más de un centenar de jóvenes congregados en el Aula Magna.

Citó a la cronista Abigaíl Carreño de Maldonado, que la Escuela Secundaria fundada por Paredes no fue la primera en existir, pues a finales del siglo XIX ya funcionaba una en el ex convento de San Agustín.

Como anécdotas, contó que, a pesar de la existencia de estas escuelas, la educación en la ciudad estuvo llena de avances y retrocesos, por ejemplo, en abril de 1927, los padres de familia dejaron de enviar a sus hijos a los centros educativos temerosos de que fueran vacunados, porque según se decía, la vacuna podía causarles la pérdida de la razón y hasta la muerte. Algunos otros chismes surgidos en el barrio de Tierras Negras enunciaban que se envenenaría el agua de la torre hidráulica.

“Fue en este escenario desolador, donde sólo la participación de ciudadanos interesados en mejorar las circunstancias de la ciudad, permitió la apertura de escuelas de enseñanza primaria y secundaria. Y luego de algunas gestiones realizadas por el Dr. Francisco Paredes, la Escuela Secundaria de Celaya abrió sus puertas en enero de 1926, siendo dependiente de la antigua Dirección de Estudios Superiores del Estado de Guanajuato”, puntualizo.

Expuso que la iniciativa del Dr. Paredes no se hubiera visto consolidada sin el apoyo del entonces gobernador del estado, el Lic. Enrique Colunga, quien no era oriundo de Celaya, pero sí manifestaba un fuerte cariño por la ciudad al haber radicado en ella durante un largo tiempo.

“Luego de su establecimiento, las clases debían iniciar el día 15 de enero de 1926, sin embargo, éstas se atrasaron hasta el día 25, cuando por fin dieron inicio en el domicilio particular del Dr. Paredes, pues el edificio destinado para albergar a la nueva institución educativa todavía no estaba en condiciones de ser usado”, dijo.

Siguiendo una nota del Periódico El Informador, el gobernador del Estado de aquel momento estuvo en Celaya luego de haber pasado por el municipio de Acámbaro, en su visita al Municipio pasó por la escuela Secundaria, mostrándose contento por los avances que llevaba ésta. Según la nota, para ese momento, la escuela contaba con 57 alumnos, y los docentes más relevantes de la institución eran el mismo Dr. Paredes, el Lic. Vicente Martínez Borja, el Lic. Pedro Bravo, el Lic. Juan Delgado y la señora Aurora Mendiola de Paredes.

“La Escuela Secundaria no fue la única iniciativa para tratar de aminorar la falta de educación en la ciudad. El 6 de mayo de 1926, se anunciaba a los obreros y campesinos radicados en la ciudad que existía una escuela nocturna, y que se abrirían las inscripciones a partir del 19 de junio de ese año. Dos meses más tarde, el 11 de agosto de 1926 se inauguró el edificio de la Escuela Secundaria, mismo que previamente había sido sede del antiguo mesón de la Parra, localizado en la calle Hidalgo, con la antigua numeración 307”, detalló.

Agregó que un año más tarde, en 1927, la institución sólo contaba con los dos primeros años de instrucción secundaria, por lo que recibía un sustento del gobierno acorde a estas funciones. Para 1929, la Escuela Secundaria de Celaya recibió un presupuesto anual de 12 957.75 pesos, sin embargo, muchas ocasiones los profesores y el director mismo debieron trabajar en sus labores educativas recibiendo la mitad de sus sueldos correspondientes.

Indicó que el año de 1930 fue especial, pues el 14 de agosto la dirección de la Escuela dejó de estar en manos del Dr. Paredes, su fundador, para pasar a encargo del Dr. Reynaldo Alcocer, quien rindió un informe diciendo que para enero de esa misma anualidad, la matrícula de la escuela, dividida en los tres grados secundarios, ascendía a 69 estudiantes, los cuales en su generalidad asistían a clase y mantenían un comportamiento idóneo dentro y fuera del plantel, circunstancia que compartían la mayoría de los profesores.

Señaló que con la nueva administración se comenzó a trabajar en mejorar la escuela, por lo que un antiguo patio se debía convertir en un estadio y campo deportivo, además, también se construyeron gabinetes de madera para que cada alumno pudiera guardar sus libros y objetos de uso particular.

“Ese mismo año se hicieron las gestiones ante la Dirección de Estudios Superiores del Estado para que la Secundaria fuera sede de una escuela nocturna para obreros, donde no enseñarían los docentes, sino los mismos alumnos del grado secundario. El fervor educativo que mostró el estudiantado en estos años los llevó a la impartición de conferencias sabatinas al grueso de la población y a alumnos de otras instituciones, donde se tocaron temas de índole histórica, social y científica”, respondió a una pregunta.

Mencionó que en los años siguientes, los directores Dr. Reynaldo Alcocer, Dr. José Lanuza y el Lic. Vicente Martínez Borja, estuvieron haciendo las gestiones necesarias ante la Secretaría de Educación, el gobierno municipal y la Dirección de Estudios Superiores del Estado para ir mejorando las condiciones materiales de la escuela en beneficio del alumnado: se consiguieron libros, equipos deportivos y hasta unos columpios que estaban abandonados en un jardín público de la ciudad.

“Si bien la matrícula fue creciendo año con año, para las autoridades de la institución era importante publicitarla, por lo que cada mes de enero –que arrancaban los cursos– se enviaban avisos del período de inscripciones a comunidades como Tamayo, San Juan de la Vega o San Miguel Octopan, pero también a municipios vecinos como Apaseo el Grande, Comonfort, Villagrán o Cortazar”, expuso.

Señaló que esas acciones trajeron consecuencias benéficas, pues la población estudiantil creció hasta el punto en que el Lic. Roberto Carrillo presentó, en 1934, un proyecto ante el ejecutivo del Estado para la instalación en la ciudad de Celaya de una Escuela Preparatoria, similar a las que ya existían en las ciudades de León y Guanajuato. Desafortunadamente, el proyecto no se concretaría hasta once años más tarde.

Si bien ya existía la Facultad de Comercio dependiente de la Dirección de la Escuela Secundaria, misma que se fundó en 1933, donde se llegaron a ofertar las carreras de contador privado y bancario; un eslabón importante en la historia de la hoy Escuela de Nivel Medio Superior de Celaya fue la fundación de la carrera de Enfermería y Obstetricia en 1939.

“Durante estos años de consolidación y mejora, estuvieron al frente de la dirección personajes como el Dr. David Reynoso Beltrán, el Dr. José Ruiz Montiel, el Dr. José de Jesús Gómez Portugal, el Lic. Ernesto Gallardo, el profesor Luis Morín y, finalmente, el Lic. Xavier Guerrero Rico, quien en su momento ya había ocupado el puesto de secretario de la Institución”, amplió el historiador en su ponencia.

También dijo que el Lic. Xavier Guerrero llegó a la dirección del plantel en abril de 1944, en ese mismo año la plantilla docente del grado secundario y de las facultades de comercio y enfermería estaba integrada por un total de 39 maestros, destaca el hecho de que 37 de éstos eran hombres, impartiendo clases en la institución sólo la Lic. Rosa G. de Carmona y la profesora Carmen Rivera Flores.

Comentó que de aquellos primeros años sólo quedaban algunos docentes activos, tales como el Dr. J. Jesús Nieto Silva que había entrado en 1927; el profesor Salvador Zúñiga, quien impartió modelado desde 1929; el Dr. Roberto Rivas Vela, que desde 1927 impartía la materia de matemáticas y el profesor Luis Morín Zavala, que ingresó en 1931.

“Fue entonces, en 1944, cuando el Lic. Xavier Guerrero comenzó las gestiones ante la Dirección de Estudios Superiores del Estado y el ejecutivo de la misma entidad para que en la Escuela Secundaria existiese el grado preparatoriano”, expuso.

Dio a conocer que en los proyectos que el Lic. Xavier Guerrero envió al Director General de Educación del Estado, se enunció: “…se pretende crear el cuarto año de preparatoria de conformidad con el plan de estudios a que está sujeto actualmente el plantel…”, fechado a 11 de noviembre de 1944.

“Para el 28 de diciembre de ese mismo año todavía no había respuesta de la dirección de Educación, pues Xavier Guerrero solicitó saber si podía anunciar a la escuela como preparatoria, pues se debía hacer la promoción del siguiente periodo de inscripciones; además de la nomenclatura con la cual se anunciaría la escuela”, contextualizó.

En su momento, dijo, se consideró fundar a la par del grado preparatorio una escuela normal en el mismo edificio, sin embargo, éste proyecto no se concretó dado que Guerrero Rico no veía con buenos ojos la idea planteada por Rodolfo Lozada, quien fuese director de Educación Pública del Estado.

Instituto Celayense

“Guerrero Rico propuso al Lic. Ernesto Gallardo, Procurador General de Justicia los siguientes nombres: Instituto Celayense de Estudios Superiores, Instituto de Altos Estudios, Colegio de Estudios Universitarios, Escuela de Estudios Superiores y Centro Universitario. El Procurador respondió que el proyecto tenía su visto bueno, además de que buscaría el apoyo de varios diputados del Congreso”, dijo Pablo Eduardo Pérez Joya.

Expuso que el 3 de enero, Rodolfo Lozada, director general de Educación, contestaba que desafortunadamente no podían acceder a las peticiones de Xavier Guerrero, pues todavía no existía una organización del ingreso del gobierno y “resultarían aventurados los aumentos del presupuesto”.

“Sin embargo, el 22 de enero de 1945, el director general de Educación del Estado, Rodolfo Lozada, le enunció a Xavier Guerrero que el ahora llamado Instituto Celayense se convirtiese en la escuela modelo del Estado, además le envió el plan de estudios de las Escuelas Secundarias que se debía aplicar para 1945, el cual sería aceptado por la Universidad Nacional como equivalente a los tres primeros años de preparatoria”, expuso el maestro de la Preparatoria Oficial.

Refirió que los resultados no se hicieron esperar, pues el 20 de enero de 1945 se anunció en el periódico El Informador que las inscripciones en el ahora denominado Instituto Celayense estarían abiertas del 22 al 31 de aquel mes, iniciando los cursos el 6 de febrero siguiente.

Dentro de sus instalaciones se ofertaban los grados secundario y preparatoriano, además de las carreras de Secretario, Contador Privado, Contador Bancario, Contador Industrial y Enfermería y Obstetricia. El costo de la inscripción estaría fijado en 2.00 pesos, pues el Instituto requería de mejoras materiales, sin embargo, esta cuota sólo se aplicaría en los casos donde la situación económica del alumnado lo permitiese.

El Lic. Xavier Guerrero, agradeció a algunos personajes relevantes para la concreción del proyecto, cómo fue el caso del ex gobernador del Estado don Agustín Arroyo Ch.

“El 22 de enero, el presidente municipal de Celaya, Salvador Montes, ratificó mediante un oficio que estaba enterado del nuevo nombre que recibiría la Escuela Secundaria por acuerdo del gobierno del estado. Según el proyecto que envió el director a sus superiores en Guanajuato, las inscripciones serían del 15 al 22 de enero; mientras que la apertura de cursos sería el 1° de febrero, finalizando éstos el 16 de octubre. Los exámenes finales de año serían del 19 de octubre al 19 de noviembre de ese año”, expuso.

Comentó que el fervor del vecindario, por contar con el nuevo grado preparatoriano se visibilizaron de forma inmediata, pues para junio de 1945, Xavier Guerrero notificó al director General de Educación Pública del Estado de Guanajuato las aportaciones que distintos sectores de la sociedad hicieron para las mejoras del plantel.

Dijo que la presidencia municipal aportó un total de 120 pesos, el vecindario 2 275 pesos, el profesorado 547 pesos, el alumnado 252.50 pesos, la Unión Estudiantil Celayense un total de 57.00 pesos; y, finalmente, de los ingresos correspondientes a la institución, se habían recaudado un total de 1 543 pesos. Todo este dinero fue empleado en la conclusión de espacios como la dirección, la secretaría, un salón de Estudios y un campo de deportes.

La cotidianidad

También dijo que las clases debían arrancar el 1° de enero de 1945, sin embargo, el 3 de febrero se hizo del conocimiento de los docentes que el día 6 sería el acto de apertura de cursos del Instituto, que contaría con la presencia del gobernador del Estado.

Precisó que el 5 de agosto de 1945 se inauguró una cancha de Basket Ball en el Instituto, por lo que se invitó al director de Educación Pública del Estado y al de Educación Física a que asistieran al evento.

En el presupuesto solicitado para 1946, el director solicitaba un aumento salarial del secretario, el prefecto, el conserje y el mozo de la escuela, además de la contratación de tres bibliotecarios, pues se inauguraría la nueva biblioteca en ese año.

“Hacia 1947, el Lic. Xavier Guerrero abandonaría la dirección de la escuela, misma que recayó en el profesor José Guadalupe Meave, quien continuó con las mejoras materiales y llevando la vida cotidiana del Instituto. Para 1949 aquel que logró el grado preparatoriano regresó a la dirección, y la siguiente tarea sería construir un nuevo edificio idóneo para albergar a la ahora llamada Escuela Preparatoria y Profesional de Celaya”, citó.

Inauguración

Para cumplir con este objetivo, dijo, se hicieron las gestiones ante el ejecutivo del Estado, el Lic. José Aguilar y Maya, lo que llevó a que la primera piedra del actual edificio que alberga a nuestra escuela fuera colocada el 14 de noviembre de 1953. Siendo inaugurado el 13 de febrero de 1955, acto en el que estuvieron presentes el Lic. Luis Echeverría, oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública, el Lic. José Aguilar y Maya, gobernador del Estado, el Lic. Antonio Torres Gómez, Rector de la Universidad de Guanajuato y el Lic. Xavier Guerrero Rico, director de la Preparatoria. Dos años más tarde, el director que tanto logró por nuestra escuela dejaría su cargo, pero en esta ocasión, para no volver jamás.

Agregó que las mejoras en el nuevo edificio estuvieron a la orden del día, en enero de 1967 arrancó la construcción del Aula Magna de la Escuela, proyecto que llevó el Arq. Carlos Rodríguez Arellano y que se estimó en un valor de 175, 000 pesos de la época. Casi diez años más tarde, en 1976 estaba por concluirse el gimnasio de la institución, el cual tuvo un valor de dos millones de pesos, siendo un espacio para el desarrollo de luchas olímpicas y grecorromanas, gimnasia, karate, basquetbol y volibol, actividades que tuvieron un importante impacto en las y los jóvenes que se formaron en la Preparatoria.

Prepa Oficial

Entre 1968 y 1973, las distintas carreras que dependían de la dirección de la Escuela se separaron de la administración de nuestra institución, lo que llevó a que la nomenclatura cambiara una vez más: siendo renombrada como Escuela Preparatoria de Celaya. Finalmente, fue hasta el 2008 cuando, derivado de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Guanajuato, nuestra institución cambió de nombre al que ostenta en la actualidad, sin embargo, dentro del imaginario de los celayenses, ésta se reconoce comúnmente como la “Prepa Oficial”.

Si bien la historia de nuestra escuela se remonta hasta el lejano año de 1926, ésta no ha dejado de escribirse, cada generación de jóvenes que decide formarse en sus aulas ha dejado una huella para conformar y orgullosamente reconocerse como parte de la colmena de la Escuela Preparatoria de Celaya.

Información. El Sol del Bajío.

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