El reconocimiento a la identidad desde las infancias pueden detener la violencia y la discriminación que suelen vivir las personas trans y no binarias a lo largo de su vida, señalaron madres frente a diputados locales al exponer la importancia de que en la ley no se condicione la edad para el cambio en las actas de nacimiento.
Al hablar con integrantes de la comisión de Justicia, madres de infantes trans aseguraron que la identidad se define desde los primeros años de vida y piden a sus padres que les llamen como se identifican y no por el nombre de pila que les pusieron al nacer.
Jennifer Blanco, directora de la Asociación por las Infancias Trans, pidió a los diputados de Guanajuato dejar de lado la idea adultocentrista de creer que los menores de edad no pueden expresarse sobre su identidad, sin que los padres influyan en sus decisiones.
Actualmente solo siete de las 32 entidades del país reconocen la identidad de género de infancias y adolescencias trans y no binarias. El estado pionero fue Jalisco.
En la misma mesa, María Vázquez, madre de un niño trans que tiene actualmente 10 años de edad, insistió en que la identidad no es un capricho, sino que forma parte del desarrollo de la libre personalidad y limitarlo provoca solo discriminación y violencia.
En el encuentro también estuvo Ivana Tovar, la primera mujer trans en graduarse de la Universidad de Guanajuato, quien reprochó que sea a través de amparos y recursos legales que los diputados se ven obligados a reconocer los derechos de las personas en Guanajuato.
Destacó que la violencia y discriminación lleva a que el 75 por ciento de las mujeres trans se dediquen al trabajo sexual, por la falta de oportunidades, además de que el promedio de vida de las personas trans es de 35 años.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Zona Docs.

