En Acámbaro existen 8 centros de rehabilitación con aviso de funcionamiento o registrados ante la Jurisdicción Sanitaria IV, pero ninguno cumple con la norma 028 SCA 2 que hace referencia a prevención, tratamiento y control de las adicciones; norma oficial mexicana la marca la Federación la cual otorga una cedula sobre las características que debe tener cada instalación del centro.
La norma indica la capacidad de camas con las que se debe contar que no sean catres, que no duerman en el piso y que duerman de manera individual además de que no existan menores de edad y que no estén ingresados en contra de su voluntad. Los internos deben ingresar para la rehabilitación de las adicciones, algunos centros consideran que pueden ingresar a personas que ya tienen un trastorno orgánico por el consumo de sustancias, en caso de ser problemas mentales por las sustancias ya deben ser ingresados en otro tipo de clínicas, indico Alma Ruth Heredia Villagómez responsable del área de Salud Mental de Jurisdicción Sanitaria IV.
Los centros que se localizan en Acámbaro son de ayuda mutua, no existen centros profesionales los cuales tienen atención especializada con médicos profesionales con psicólogo y psiquiatra. Ninguno de los centros de la ciudad cubre la norma al 100 por ciento. La tarea del área de Salud Mental es realizar supervisiones una vez al mes de manera aleatoria, donde se aplica la cedula de supervisión establecimientos residenciales en base a la norma se aplica un formato de entrevista a las personas usuarias de los establecimientos documentos que solicita la federación.
Se capturan en una plataforma la que arroja las áreas de oportunidad y todo el puntaje que cuenta el centro que se ha visitado. Las áreas que califica son infraestructura, alimentación, organización de establecimiento, recursos humanos, proceso de atención y satisfacción del usuario ningún centro a llegado al 100 por ciento como máximo llegan a un 25 por ciento en la evaluación.
No buscan cerrar los centros, sino capacitarlos
La parte de la infraestructura, alimentación, organización y recursos humanos es donde más adolecen los centros. Se les ha capacitado, la intención no es cerrarlos sino orientarlos a que realicen un buen trabajo con los internos. Hace falta conciencia y sensibilización no solo de los responsables sanitarios de los centros de rehabilitación, sino a los servidores de los centros donde debe quedar claro que es a beneficio de los internos “que no solo es el ganar ganar sino cuidar que sea una buena reinserción a la sociedad y que no sea solo un adicto, si se cambia la palabra a enfermo que consume se tratara de entender mejor a la población”.
Para finalizar Alma Ruth manifestó que en cada centro se cuenta de 70 a 90 personas la mayoría son en edad productiva, pocos son los adolescentes y en su mayoría son hombres.
Información. Periódico Correo.

