Sequía obliga a pescadores de Yuriria y Cuitzeo a buscar en otras presas su sustento.

Ante la sequía de la Presa de Yuriria y el Lago de Cuitzeo por la falta de lluvia en años anteriores comercializadores de pescado tuvieron que buscar en otras presas que aún conservaban niveles óptimos para albergar producto como es el caso de Alejandro Martínez Ramírez originario de Moroleón quien tiene más de 20 años dedicado a la compra y venta de pescado. 

En el mes de febrero la sequía que registraron las presas obligó Alejandro a buscar en otros municipios que se encuentra establecidos a las orillas de embalses de agua, siendo el caso de la localidad de Solís lugar al que acude tres veces a la semana a comprar charal y mojarra qué lleva a vender con comerciantes de Moroleón o localidades cercanas a este municipio. 

El charal que sacan los pescadores de la Presa Solís es de un tamaño un poco más grande por lo que tiene que seleccionarlo para que las personas a las que se los lleva a ofrecer lo compren. 

«La gente de Moroleón está acostumbrada a que el charal es pequeño, el que compró en Acámbaro es de un tamaño más grande por eso lo debo seleccionar para que el producto salga con mayor facilidad», mencionó Alejandro. 

Cada tercer día acude Alejandro a la Presa de Solís adquirir el producto, no puede acudir más días seguido ya que los niveles de agua de la Presa no dejan que se junta mucho pez en las redes. Al sentir el movimiento del agua los peces buscan donde refugiarse, si el agua está sin movimiento salen a moverse a buscar comida y es cuando quedan atrapados en las redes. 

El que los niveles de agua en los embalses aumenten ocasiona qué los peces se escondan y sea más complicado para los pescadores obtener el producto. 

«El charal que le venden la gente le pone, pero ya que este está más grande a comparación del de Yuriria la diferencia que el de Solís está tiernito si el de Yuridia alcanzará ese tamaño sería un charal adulto y con mucha espina porque es otra especie. La gente no entiende ese tema y buscan charla pequeña».

Las presas con las lluvias que se han registrado han subido sus niveles entre un 35 o 40 por ciento, pero aun así no pueden pescar ya que se quedó sin producto. 

Ahora se debe sembrar pez en Yuriria ya se realizó la siembra de 20 mil peces, en Cuitzeo también han sembrado, lo bueno es que los pescadores se han puesto de acuerdo para no ingresar a las presas hasta que el producto esté de buen tamaño. Si lo pescan pequeño no se le saca nada.

Alejandro compra la carpa a 10 pesos el kilo y el charal a 16 pesos kilo. Al ser comercializador él lo ofrece en 30 pesos el kilo para que los vendedores lo puedan dar en 50 pesos. Con los niveles altos que está registrando la presa no se obtiene mucho producto, lo que lleva cuando acude son 50 kilos de carpa y de charal 10 kilos en algunas ocasiones puede ser más o menos.

A decir de Alejandro antes acudía a Munguía y Encarnación a comprar el charal se llevaba hasta una tonelada de charal cada tercer día, siendo esto cuando los niveles no estaban muy altos.

Información. Periódico Correo.

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