El miércoles, Beirut y otras regiones de Líbano fueron sacudidas por una serie de explosiones en lo que parece ser una segunda ola de ataques a dispositivos electrónicos, un día después de que un operativo dejó un saldo trágico de al menos 12 muertos y 2,800 heridos.
Las detonaciones, que incluyeron walkie-talkies y equipos de energía solar, han sembrado el pánico en la población y elevado las tensiones en un país ya marcado por la inestabilidad.
¿Qué está pasando en Líbano?
El Ministerio de Salud libanés confirmó que al menos nueve personas han muerto y 300 han resultado heridas a raíz de las explosiones del miércoles.
La situación fue particularmente caótica durante el funeral de tres miembros de Hezbollah y un menor, víctimas de las explosiones del día anterior. Testigos presenciales en la ciudad costera de Sidón reportaron daños significativos a vehículos y tiendas de teléfonos móviles, donde se registraron nuevas explosiones.
Hezbollah, que ha jurado venganza tras estos ataques, ha señalado que la serie de explosiones está vinculada a una compleja operación israelí contra la organización.
“Estamos en una nueva confrontación con el enemigo”, declaró Hashem Safieddine, director del Consejo Ejecutivo de Hezbollah, advirtiendo de un “castigo especial” en respuesta a los recientes acontecimientos.
La indignación entre la población libanesa crece, ya que las explosiones del martes, atribuibles a dispositivos detonados de manera remota, parecieron dirigidas contra miembros de Hezbollah.
Entre las víctimas fatales se encontraban dos menores y varios trabajadores de la salud. La tragedia ha impactado profundamente a las comunidades afectadas, especialmente en el valle Bekaa, donde se lloró la pérdida de una niña de nueve años, identificada como Fatima Abdullah.
El contexto de estas explosiones es particularmente tenso, dado el aumento de hostilidades entre Hezbollah e Israel.
Desde el inicio del conflicto tras el ataque de Hamás el 7 de octubre, se han reportado intercambios de fuego casi diarios a lo largo de la frontera. Las últimas detonaciones han intensificado los temores de una guerra a gran escala entre ambos bandos.
Un funcionario estadounidense reveló que Israel había notificado a Estados Unidos sobre la operación poco después de su ejecución, en la que se utilizaron dispositivos fabricados por BAC Consulting KFT, una empresa húngara.
Esta firma, que ha sido señalada como una posible pantalla, se registró en mayo de 2022 y, según informes, se especializa en la fabricación de dispositivos electrónicos utilizados por Hezbollah. La relación de BAC con el ataque plantea serias preguntas sobre la seguridad de las cadenas de suministro de tecnología militar.
En medio de la crisis, el Ministro de Salud, Firas Abiad, aseguró que los hospitales de Beirut están sobrecargados y que muchos heridos sufren “heridas graves en los ojos” y amputaciones.
Para mitigar la situación, países como Turquía, Irak y Siria han ofrecido asistencia médica, con un avión militar iraquí llegando a Beirut con 15 toneladas de suministros médicos.
Información. Periódico Correo.

