Juan Miguel Ramírez Sánchez, alcalde electo de Celaya, adelantó que los nombramientos de las diferentes áreas de seguridad en el municipio tendrán que resultar de un consenso con el Gobierno Federal y con el Gobierno del Estado, al señalar que quiere compartir responsabilidades.
En medio de la violencia que se vive en la zona Laja-Bajío, el alcalde electo comentó que mantiene la seguridad que le dio el Gobierno Federal desde que era candidato a la presidencia municipal y no ha pedido que se cambien las medidas. También confirmó que ha rechazado la protección del gobierno estatal, al asegurar que no confía en la policía estatal.
Ramírez Sánchez mencionó que buscará una reunión con Libia García Muñoz Ledo, una vez que asuma la gubernatura, para dialogar sobre el mejor perfil para la Secretaría de Seguridad de Celaya, porque solo podrán llegar titulares que tengan el visto bueno de la próxima gobernadora.
El morenista mencionó que así como las direcciones de seguridad se van a consultar con la gobernadora electa y con el Gobierno Federal, también va a preguntar opiniones sobre la permanencia o no de los ex elementos de la extinta Policía Federal que están en la corporación celayense, los llamados Fedepales.
En entrevista, Juan Miguel Ramírez, mencionó que como parte del proceso de transición recibió recursos económicos del gobierno saliente del panista Javier Mendoza, dinero que fue empleado en la contratación de un bufete jurídico que les ayude con todo el proceso de entrega-recepción.
Finalmente confirmó que el gobierno de Javier Mendoza ha mostrado disposición para que exista un proceso de transición tersa, después de más de 20 años de administraciones panistas en Celaya.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

