La reciente detención de Ismael «El Mayo» Zambada, uno de los líderes más notorios del narcotráfico en México, ha reavivado el recuerdo de su familia en el municipio hidalguense de Acaxochitlán.
La noticia ha sacudido a los habitantes de esta comunidad nahua, quienes aún conservan memorias vivas de la influencia y presencia de los hermanos Zambada en la región.
La noticia del arresto de El Mayo ha sido recibida con tristeza y sorpresa por parte de la población local. Para muchos, el nombre de Zambada evoca recuerdos de tiempos pasados en los que Jesús Reynaldo Zambada García, alias El Rey Zambada, dejó una profunda huella en la comunidad.
¿Qué recuerda el pueblo de Acaxochitlán?
María Felipa, una residente de la comunidad de Los Reyes en el Barrio 12, recuerda con claridad su experiencia trabajando en las propiedades de los Zambada. Mientras pastoreaba borregos en lo que alguna vez fue la hacienda de El Rey, María Felipa compartió sus recuerdos de un tiempo en que El Rey Zambada era considerado un benefactor para la comunidad.
“Yo lo conocí, tenía peones, hartos peones. Le decían El Rico por su generosidad. Aquí estaba la porquera, tenía puercos y a veces nos regalaba comida durante las fiestas. Mis hijos y mi familia trabajaban para él y pagaba bien,” relató María Felipa.
Ella recuerda cómo, tras la detención de El Rey en 2008, la policía ingresó a las propiedades y causó desorden, sin tener en cuenta a los animales que ahí vivían. A pesar de la agitación que provocó el arresto, la figura de El Rey como empleador justo y generoso permanece en la memoria de quienes trabajaron para él.
Acaxochitlán defiende a los Zambada
La detención de El Rey Zambada en 2008 tuvo repercusiones significativas en Los Reyes. José, quien solicitó empleo con El Rey, relató cómo la imagen del propietario de Los Alpes y Quinta Paloma se transformó a lo largo del tiempo.
“La gente de aquí lo quería mucho. Yo vine varias veces a pedir trabajo, pero siempre estaba completo. Sin embargo, El Rey trataba bien a todos,” comentó José.
A pesar de su reconocimiento por las buenas acciones, José también sugiere que la delación de El Rey podría haber venido de su propio entorno de trabajo. Las fincas que alguna vez fueron prósperas están ahora en ruinas, con estructuras deterioradas y saqueadas por curiosos.
Información. Periódico Correo.

