Ordenan jueces dar tratamiento a pacientes renales en Guanajuato.

La población no asegurada sufre aún las consecuencias de la desaparición del Seguro Popular, especialmente quienes padecen de enfermedad renal crónica pues quedaron completamente desprotegidos.

Entre 2019 y 2022, los Juzgados de Distrito en Guanajuato recibieron 108 solicitudes de amparo debido a la negativa de la autoridad de proporcionar hemodiálisis, medicamentos y el tratamiento necesario para su atención, revelan los registros estadísticos del Poder Judicial de la Federación.

En total, los jueces federales concedieron el amparo en 103 solicitantes, tras encontrar que la autoridad responsable vulneró artículo 4 constitucional, que establece que es obligación del Estado proporcionar la atención médica que requieren las y los mexicanos.

Fallecen esperando la resolución del juez

Son decenas de guanajuatenses con enfermedad renal crónica que han tenido que enfrentar un calvario para recibir tratamiento.

En el caso que se radicó en el expediente 139/2022 del Juzgado Octavo de Distrito, la jueza Ma. del Carmen Zúñiga Cleto determinó que ya no era necesario conceder el amparo debido a que el quejoso -quien reclamaba la falta de atención médica- falleció.

Lo mismo sucedió en el expediente 5/2021 del Juzgado Quinto de Distrito, en el cual la jueza Indra Rojas Martínez tuvo que concluir el juicio de amparo por muerte del quejoso, contra los actos que atribuyó a la Secretaría de Salud del Estado y Directora del Hospital Comunitario de Cortazar.

«Dado que la parte quejosa falleció durante la tramitación del juicio de amparo, y únicamente versan sobre cuestiones relativas a derechos personales y no patrimoniales, se sobresee en el juicio constitucional», se cita en la sentencia.

Se echan ‘la bolita’

En al menos 103 casos, el PJF concedió suspensiones a los quejosos a efecto de que recibieran la atención médica acorde a sus padecimientos.

Esto significa que en caso de no contar con los recursos o personal necesarios para ofrecer el tratamiento de hemodiálisis, las autoridades del sector Salud están obligadas a gestionar lo que fuese necesario con alguna otra dependencia o con particulares, de lo contrario se expondrían a una acción penal en su contra.

Puesto que el sistema de Salud es operado de manera coordinada por los estados de la República y el gobierno federal, el PJF se vio en la necesidad de emplazar tanto a la Secretaría de Salud Federal como a la de Guanajuato para determinar cuál autoridad era la responsable, según consta en el recurso de la queja administrativo 11/2024.

La Secretaría de Salud federal argumentó que carece de atribuciones para ofrecer el tratamiento de hemodiálisis y achacó tal responsabilidad a la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), toda vez que el artículo 13 de la Ley General de Salud establece que es competencia de las entidades federativas proveer de atención médica a los grupos vulnerables.

Agregó que tampoco podía liberar recursos para financiar esos tratamientos, pues desde el 31 de agosto de 2022 esas son atribuciones que el Servicios de Salud del IMSS-BIENESTAR, organismo público descentralizado sucesor del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

La argumentación cierra aduciendo que en cuanto el estado de Guanajuato recibe ya recursos federales para destinarlos a la salud y por ello le corresponde brindar el tratamiento de hemodiálisis.

Es así como la SSG ha cargado con la labor de proveer de tratamiento de hemodiálisis a estos guanajuantenses en alguna de sus 630 unidades médicas, viéndose obligada a subrogar estos servicios a la iniciativa privada.

Clemente ha enfrentado la enfermedad renal por 8 años

Desde hace 8 años, Clemente Galvanes tiene insuficiencia renal y desde entonces ha tenido que pasar por diferentes penurias para conseguir su tratamiento.

Hace casi una década le detectaron el problema y compartió que su calidad de vida disminuyó cuando estaba en diálisis peritoneal porque es necesario estar cambiando agua cada 4 horas “ya en hemodiálisis cambia porque vas a tu tratamiento, por ejemplo yo voy por 3 horas y luego tu vida sigue igual”.

Compartió que cuando él cotizaba los medicamentos era muy difícil y caro “hoy ya conseguimos el seguro (IMSS) y con eso ya se amortigua, porque cubre la hemodiálisis y el medicamento. El tratamiento lo tomo en médica Santa Carmen, ahí me canalizaron del IMSS. Voy tres veces por semana”.

A sus 36 años, Clemente no puede trabajar por una lesión que tuvo en la espalda, así que su familia lo apoya; pero en su devenir por la clínica del tratamiento ha visto casos de personas que se la han visto muy difícil para tener su tratamiento.

Una enfermedad muy cara

Y es que cada sesión cuesta mil 550 pesos y hay personas que necesitan dos o tres sesiones por semana. “Yo por ejemplo que necesito eritropoyetina, la cajita vale entre 2 y 3 mil pesos con 6 dosis. Yo ocupo una caja a la semana”.

Dijo que hay 4 turnos en la clínica y que en cada turno hay 12 personas, “por eso he conocido mucha gente que tiene éste problema”.

Clemente reconoció que para una persona que no tiene ingresos o que no cuenta con un seguro médico es muy costoso hacerse de los medicamentos para tratar la insuficiencia renal.

José necesita apoyo para traslados

José Miguel Bravo Ríos ha batallado desde hace poco más de tres años para sobrellevar los gastos que le ha ocasionando una insuficiencia renal, a consecuencia de la falta de desarrollo de uno de sus riñones, sin embargo no se da por vencido. Aunque recibe tratamiento gratuito en el IMSS, el penjamense bolea zapatos y vende bocinas, para costear algunos gastos de traslado, manutención y alimentos.

El penjamense, aseguró que la enfermedad renal cambió completamente su vida. Actualmente y para estar bien, ocupa al menos tres hemodiálisis a la semana para poder mantenerse sano, las cuales recibe totalmente gratuitas en el Seguro Social de la ciudad de Irapuato.

“Aunque no gasto en el tratamiento, porque me lo dan gratis en el IMSS de Irapuato, tengo gastos de para llegar de la Central de Autobuses de Irapuato al Seguro Social y de regreso, cada vez que voy a tratamiento, por lo menos 3 veces a la semana, pero también tengo que comer antes de entrar a la hemodiálisis, lo que también cuesta”, señaló el entrevistado.

Califico como un gran apoyo poder recibir el tratamiento gratuito por parte del Seguro Social desde hace tres años, pues afirmó que cada cita podría costar más de mil 600 pesos en un servicio médico particular.

Para costear esos gastos, además de la manutención de su hija de 8 años y la de sus padres, bolea zapatos en el jardín principal de Pénjamo donde el gobierno municipal le ha asignado un espacio para poder trabajar. Ahí, la administración del alcalde Goyo Mendoza le permitió colocar una pequeña mesa donde venden bocinas que compra con las donaciones que recibe, para solventar sus gastos.

“Si es pesado, es una enfermedad que no le deseo a nadie, tan sólo para recibir el tratamiento hay que levantarse muy temprano y llegar para que te conecten pronto, porque si llegamos tarde pues salimos tarde”, afirmó el bolero quien pidió apoyo de la sociedad, monetario o en especie, para poder solventar sus necesidades y la de su familia.

Para ello, puso a disposición de la sociedad la siguiente cuenta bancaria:

  • Cuenta de Bancoppel
  • José Miguel Bravo Ríos 
  • 4169 1614 0369 3350

Información. Periódico Correo.

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