El obispo Enrique Díaz Díaz lamentó las descalificaciones que el Gobierno Federal hizo a la prueba PISA, pues consideró que si no se reconocen las limitaciones educativas en México, muy difícilmente se podrán las condiciones necesarias para tener un verdadero avance y una escuela de calidad en el país.
“Sí es preocupante y a mí me preocupa más el que se descalifiquen estas pruebas y que se diga, bueno, es por una situación que esas pruebas son neoliberales y no tiene ningún sentido, pues yo creo que tendremos que reconocer las limitaciones que tenemos en nuestra educación. Mientras no se asuma que estamos en déficit educativo, no se pondrán condiciones para mejorarlos”, indicó.
En la evaluación del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés) del 2022, México presentó una caída importante en el nivel educativo que lo coloca en los niveles educativos de hace 15 años.
Según el estudio, México cayó 14 puntos en Matemáticas, en donde dos de cada tres estudiantes están por debajo del mínimo de conocimiento, en Ciencias retrocedió nueve puntos y lo ubicó como el peor país evaluado y en Comprensión de lectura, retrocedió cinco puntos, siendo el tercer lugar de los peores evaluados.
“Me extraña que se descalifique fácilmente estas encuestas y estos exámenes y estas pruebas, tendremos que reconocer que estamos atravesando una crisis en la educación, cierto por la pandemia, que nos retrasó mucho, pero cierto también por todo este ambiente que vamos teniendo y tenemos que recuperar; pero si decimos que estamos bien, no se puede recuperar, si no reconocemos que tenemos este déficit de educación, de instrucción, pues no lo podremos recuperar”, manifestó con preocupación.
El obispo recordó que la obligación de brindar una buena educación es del gobierno, pero también es responsabilidad de todos como sociedad y es un tema que se ha discutido desde hace mucho tiempo, en donde la preocupación no solo son los porcentajes bajos en las materias, sino el tema de los valores.
“La educación, como el Papa nos dice, es ese pacto educativo donde todos tenemos que participar. Y no es la preocupación solo de que haya sacado un porcentaje bajo en matemáticas, sino es qué valores estamos poniendo en el corazón del niño, del joven, cómo estamos respondiendo a las necesidades de la actualidad, ¿cómo estamos educando? Que será muy importante para todos nosotros”, comentó.
Información. Periódico Correo.

