El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) tiene previsto ampliar significativamente la presencia de sus agentes de investigación criminal transnacional en México en el año 2024. Esta expansión tiene como objetivo evitar la fabricación de fentanilo en suelo mexicano, su tráfico hacia el mercado estadounidense y la consolidación de redes delictivas que se originan en China a través del contrabando de precursores químicos hacia América, generando ganancias multimillonarias.
Este anuncio fue realizado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos al difundir la «Estrategia para Combatir los Opioides Ilícitos», elaborada por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI por sus siglas en inglés) del DHS. Según un informe al que El Universal tuvo acceso, se confirmó que oficiales y fiscales asignados a las Unidades de Investigación Criminal Transnacional (TCIU) en México ya están desplegados en diversas ubicaciones del país, enfocándose en investigaciones de alto perfil dirigidas a los cárteles mexicanos y otras organizaciones del crimen transnacional. Además, se revelaron los planes de expansión en México durante el año fiscal 2025, sin especificar el número de agentes y fiscales que serían enviados a territorio mexicano en esta maniobra agresiva.
El informe resaltó la importancia de la TCIU de HSI México como un activo clave en la lucha contra los opioides ilícitos dirigidos a las comunidades estadounidenses.
HSI pretende alcanzar sus objetivos contra el fentanilo gracias a su sólida presencia internacional, que comprende cientos de agentes especiales y personal asignado estratégicamente a 91 oficinas en 54 países, incluyendo México, donde se produce la mayor parte del fentanilo que afecta a los estadounidenses, así como oficinas en China y en toda la región de Asia y el Pacífico, donde se originan o transitan la mayoría de los precursores químicos.
El informe reiteró que la mayoría del fentanilo que causa estragos en los Estados Unidos es producido en México, lo que subraya la preocupación por la participación mexicana en esta problemática. Esta denuncia se hace más evidente después de la extradición de Ovidio Guzmán López, alias «El Ratón», hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, a los Estados Unidos, donde fue acusado de ser el principal traficante de fentanilo hacia el mercado estadounidense.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó previamente sobre la devastación causada por el fentanilo y sus análogos en las comunidades estadounidenses, contribuyendo a una epidemia continua de sobredosis que resultó en la muerte de aproximadamente 110,000 estadounidenses en 2022.
Las rutas de opioides ilícitos vendidos en Estados Unidos
La Estrategia enfatizó que, en la actualidad, la mayoría de los opioides ilícitos vendidos en los Estados Unidos se producen utilizando precursores químicos que provienen de China pero que no ingresan directamente a los Estados Unidos. En cambio, estos productos químicos son transportados a través de una compleja red de rutas terrestres y marítimas hacia México y Centroamérica, donde finalmente caen en manos de organizaciones criminales mexicanas.
Se destacó que los cárteles mexicanos suelen abastecerse de productos químicos utilizados en la fabricación de medicamentos provenientes de Asia, aunque también hay indicios de que ciertos productos químicos clave tienen su origen en los Estados Unidos.
Para hacer frente a esta tendencia, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) tiene previsto lanzar un proyecto de divulgación dirigido a la industria química para involucrar proactivamente a las empresas exportadoras de precursores químicos lícitos de los Estados Unidos hacia México y Centroamérica. El propósito de esta iniciativa es alertar al sector privado sobre empresas que presentan indicadores de estar colaborando con actores criminales.
Se señaló que, en muchos casos, los precursores químicos son enviados a través de transportistas legítimos que no están sujetos a control ni en el país de origen ni en el de destino. Esto representa una explotación compleja del comercio legal y de las redes marítimas, lo que subraya la importancia de investigar las cadenas internacionales de suministro utilizadas por los cárteles mexicanos para la producción de opioides sintéticos ilícitos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) propuso que esta nueva iniciativa adopte un enfoque basado en la información de inteligencia con el objetivo de desmantelar y desarticular las organizaciones criminales transnacionales y prevenir que sustancias peligrosas, como el fentanilo ilícito, lleguen a las calles de los Estados Unidos.
La Estrategia definió cuatro objetivos principales: reducir la oferta internacional y nacional de opioides ilícitos, combatir a los facilitadores del tráfico ilegal de opioides, que incluyen finanzas ilícitas, ciberdelincuencia y contrabando de armas, y llevar a cabo actividades de concienciación en el sector privado.
Se enfatizó que el contrabando de armas de fuego de los Estados Unidos a México proporciona un mecanismo para que los cárteles amenacen la ley mexicana en sus esfuerzos por combatir la producción de opioides ilícitos.
Un elemento central de la Estrategia será abordar el lavado de dinero, respaldando investigaciones financieras específicas en la región fronteriza suroeste de los Estados Unidos y México, a través de programas existentes y nuevas iniciativas que identificarán y se dirigirán a redes de contrabando de efectivo a granel.
Información. Periódico Correo.

