Aunque es común conocer de alguna queja por una mala atención brindada en el IMSS, el ISSSTE o del servicio público de salud estatal, son las clínicas y/o consultorios privados las que más denuncias generan por parte de quienes sufrieron alguna negligencia médica, que en algunos casos derivaron incluso en la muerte del paciente.
Hay quienes temen y evitan atenderse en el sector público de salud -IMSS, ISSSTE o ir a un Hospital General-; sin embargo, son las clínicas particulares las que acaparan la mayor cantidad de quejas por fallas en el servicio.
Así lo revelan registros de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico (Cecamed), instancia cuya misión es mediar en las controversias derivadas de la prestación de servicios de salud, y que entre 2020 y mayo de 2023 recibió 300 quejas contra personal médico o alguna institución del sector salud.
En el acumulado destaca que más de la mitad de las quejas fueron contra clínicas privadas y/o médicos particulares, los cuales acapararon más de la mitad de las presentadas en el periodo.
Las quejas contra el IMSS fueron las segundas más frecuentes -concentran el 25 %-; seguido por las presentadas contra la Secretaría de Salud de Guanajuato -el 14 %-.
Todo está en ley
La Ley General de Salud en el artículo 51 hace referencia a los derechos de usuarios de los servicios de salud, cuando estos derechos son incumplidos pueden generar una inconformidad que se convierte en un conflicto y que, si no se resuelve de manera oportuna, puede llegar a convertirse en una queja médica.
La Cecamed tiene diferentes formas de atender las inconformidades, de acuerdo a la gravedad de la falta, ya sea desde la orientación, la asesoría especializada, la gestión inmediata y en su caso, la admisión de la queja donde se busca iniciar el proceso arbitral para solucionarla a través de la conciliación.
Pese a todo lo que se dice del IMSS y el ISSSTE, son las clínicas privadas y médicos particulares los que acaparan la mayoría de las quejas ante la Cecamed.
| 2020 | 2021 | 2022 | 2023* | Total | |
| Privados | 49 | 46 | 47 | 13 | 155 |
| IMSS | 24 | 25 | 27 | 0 | 76 |
| SSG | 21 | 13 | 7 | 1 | 42 |
| ISSSTE | 6 | 7 | 7 | 1 | 21 |
| PEMEX | 1 | 3 | 2 | 0 | 6 |
| TOTAL | 300 |
* Corte al cierre de mayo de 2023.
Un comisionado ‘muy ocupado’
En septiembre de 2021, el exdiputado local y exalcalde de Apaseo el Alto, Jaime Hernández Centeno, fue nombrado titular de la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico (Cecamed).
Desde entonces, muy poco se ha sabido sobre su paso al frente de este organismo.
Durante tres semanas, Periódico Correo solicitó entrevista con el funcionario para conocer más del trabajo que realiza la Cecamed, pero su área de prensa excusó que Hernández Centeno tenía agenda llena y que había que esperar.
En cuatro ocasiones se solicitó la entrevista, pero la respuesta siempre fue negativa.
¿Qué hacer en caso de una negligencia médica?
Requisitos para presentar una queja ante la Cecamed
En caso de ser paciente:
• Narración de hechos por escrito, correo electrónico o usb, con nombre completo y firma.
• Identificación oficial INE o pasaporte.
• Carnet de citas o credencial de afiliación.
• Recetas médicas.
• Estudios de laboratorio, gabinete y resultados.
• Si es atención privada, facturas y honorarios fiscales.
• Resumen médico de las atenciones recibidas.
Derechohabientes ISSSTE deberán anexar:
• Talón de pago o recibo de nómina expedido por la dependencia de la fecha en que ocurrieron los hechos, o bien, documento que acredite la vigencia de derechos.
• Copia de la credencial del trabajador en donde preste sus servicios.
• Si es obstetricia, debe presentar los talones de los seis meses anteriores al parto.
• Unidad médica de adscripción del paciente y unidad médica involucrada.
IMPORTANTE: Pacientes del IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud, además, deberán anexar:
• Original de las facturas y recibos de honorarios, en donde incluya descripción con el desglose de todos los gastos y en el concepto debe llevar el nombre del paciente.
Tragedia en San Miguel de Allende: Familia busca justicia por negligencia médica
Hace poco más de un año murió un hombre de 50 años, apenas 5 días de haber sido operado en una pequeña clínica privada, por una molestia en un tendón. Sus familiares interpusieron una denuncia por negligencia y aún esperan que se culpe a alguien y que exista una sanción
Narró “anduvo consiguiendo dinero para la operación, fueron cerca de 40 mil pesos… esa clínica parecía como una casa particular. Ni el Seguro Social está tan mal equipado como ese lugar; era como una casa, lo metieron en un cuarto y desde ahí uno va viendo en qué lugar estaba. Me dio mal espina”.
Dicha clínica se encuentra en la colonia La Lejona, de San Miguel de Allende.
Dijo que la operación salió bien, que estuvo en observación 24 horas y que luego lo mandaron a casa:
“Lo malo no fue la operación, sino que no se le dio el seguimiento adecuado post operación; simplemente le dijeron que se acostara, sin moverse. Antes de la operación sí se movía y a todos se nos hizo raro que ahí estuviera nomás acostado los 5 días que duró”.
Compartió que el último día (5 días después de su operación en el pie), ya estaba muy mal, sudando frío, ya sin oxigenar.
“Le hablamos a la Cruz Roja tipo 1 o 2 de la tarde y no tardaron en llegar, incluso llegaron dos ambulancias, una de Covid y la otra normal; por los síntomas pensamos que era Covid porque mi hermano sentía que se ahogaba”.
Juan “N” contó que su hermano, aún consciente pidió ser transferido al hospital Mac, pero que ya no pudo llegar con vida, a pesar de que lo revivieron 5 veces.
“Por los paramédicos no quedó, ya era algo inevitable. Tomé la decisión de hacerle la autopsia, porque no me quería quedar con la duda; mi hermano era una persona sana, no tenía ninguna enfermedad grave”.
Murió el 13 de febrero de 2022. Calificó como muy triste que el doctor que lo operó no haya hecho el seguimiento adecuado a la operación; “es lamentable que no se le dé el seguimiento, que no se siga el protocolo”.
Dijo que su hermano murió de una trombosis, porque se le formaron coágulos luego de la operación, que finalmente le taparon los pulmones.
“Murió a los 5 días de la operación; si el doctor que lo operó le hubiera dado seguimiento, seguramente habría detectado que tenía un coágulo, porque tenía el pie negro, pero el médico no le dio seguimiento ni siguió el protocolo”.
Juan “N” detalló que, para ser intervenido, cualquier persona tiene que pasar por una serie de pruebas, para ver si es alérgico a algo y cómo coagula, pero que a su hermano no le hicieron nada de eso.
Confirmó que al poco tiempo interpuso una denuncia por negligencia, la cual todavía está vigente:
“yo le estoy dando la oportunidad a la Fiscalía; me atendieron muy bien. La última vez me dijeron que la investigación sigue abierta; yo espero que se le dé seguimiento, para que esto que le pasó a mi hermano, no le vuelva a pasar a nadie más. Espero que haya un castigo público para que se genere un precedente”.
Confirmó que, tras la autopsia, confirmaron que su hermano no tenía Covid, que la operación estuvo bien hecha, pero que fue a partir de ésta que se le formaron coágulos, los cuales le provocaron la trombosis.
Negligencia médica deja secuelas en bebé de Irapuato
Hace 23 años María con la esperanza de que la atención médica para ella y su bebé sería mucho mejor en un hospital particular que en un público, pagó por el parto, sin imaginar que la presunta negligencia de la ginecóloga y anestesiólogo que la atendieron derivaría en un síndrome para su bebé, cuyas secuelas fueron deficiencias de lenguaje.
No presentó ninguna queja porque desconocía que existía la Cecamed.
En el 2000 espera a su segundo hijo, la tarde del 9 de junio, empezó con contracciones frecuentes y de inmediato se comunicó con su ginecóloga Carmen, quien le dijo que la esperaría en una clínica particular ubicada en el Fraccionamiento Gámez para revisarla.
Junto a su esposo María llegó al consultorio, su doctora que ya la había atendido en un primer embarazo y parto, le señaló que estaba a horas de dar a luz y le recomendó que se iniciaran los trámites para que la internaran en la clínica. Pagaron casi 30 mil pesos por la atención en la clínica privada.
“Decidí que fuera en una clínica particular porque estaba segura que la atención sería mejor que en un público, pero nunca me imaginé que eso sería una enfermedad para mi hijo”.
Al filo de las 7 de la noche del 9 de junio del 2000, María estaba internada, ya la había atendido además de su ginecóloga, el anestesiólogo y escuchó que alistaban el quirófano para que diera a luz, todo indicaba que sería un parto natural.
En la sala de esperaba estaba Jorge el marido de María y su mamá Ana, que entre oraciones y nerviosismo veían como pasaban las horas y no había reportes del estado de salud de María y su bebé.
“Una trabajadora del hospital le comentó a mi mamá que había visto a los doctores dormidos, que era importante que preguntara qué pasaba porque no me habían ingresado al quirófano… Mi mamá como pudo entró a verme a una sala donde me tenían sola, le comenté que ya no sentía contracciones. Eran las 4 de la mañana y mi mamá me dijo que me tranquilizara, salió de la sala”, compartió María.
Ana recorrió más de la mitad de la clínica particular, hasta que encontró en una sala a la ginecóloga y anestesiólogo dormidos.
“Les gritó para despertarlos, les dijo que yo estaba mal que eran muchas horas y ya no tenía contracciones, que me hicieran cesárea y fue de esa forma que me atendieron”.
Minutos antes de las 5 de la mañana del 10 de junio, nació el segundo hijo de Ana, los médicos le reportaron que todo estaba bajo control, que el bebé estaba sano, cosa que no fue cierta.
“Después de un día me dieron de alta fue a casa de mi mamá a recuperarme y se me hizo muy raro que la doctora fue a revisarme sin cobrar consulta a los dos días posteriores, ella me atendió en mi primer parto y no ocurrió eso”.
Seis meses después, en la guardería donde atendían al bebé de Ana, el personal médico la invitó junto a su esposo para abordar una situación diferente.
“En esa etapa empezaban los cambios de postura de los bebés, nos dijeron que mi hijo no podía sostenerse sentado y había cierta debilidad en sus piernas, lo cual no era regular para su etapa y nos recomendaron acudir con un neuropediatra, en ese entonces sólo había tres en Guanajuato y conseguimos consulta con el especialista en León”.
Ana no sabía lo que enfrentaría en el peregrinaje de consultorios y laboratorios. Su bebé a su corta edad fue sometido a una serie de exploraciones y pruebas, hasta que finalmente llegó el diagnóstico.
“Mi hijo tenía un síndrome de las enfermedades raras que les llaman, provocado por la falta de oxigenación al nacer, en cuanto me dijeron eso los especialistas recordé lo que ocurrió cuando estuve en el hospital particular, nunca pensé que la falta de atención de los médicos afectaría a mi hijo y la ginecóloga sabía perfectamente lo que pasó”, recordó María.
El pronóstico médico del bebé de María no era muy alentador, por tratarse de una enfermedad rara y hasta entonces poco conocida, los especialistas comentaban que habría posibilidades de que no caminara, tendría problemas para comunicarse y advirtieron de probable daño cerebral.
“Sin pensarlo mucho el papá de mi hijo y yo buscamos alternativas para el tratamiento de mi bebé, queríamos que fuera independiente y empezamos con consultas y terapias, fue un camino muy difícil, muy duro que enfrentamos como familia, estábamos muy concentrados en que mi bebé mejorara y así fue después de los 2 años caminó y con cierta dificultad empezó a hablar, contra todo pronóstico médico y siempre con la ayuda de dios”.
Por la mente de María pasó en varias ocasiones la posibilidad de reportar o denunciar a los médicos por la atención tardía y los daños que tuvo para su hijo.
“Si lo pensé y muchas veces, pero no sabía a dónde acudir, nunca escuché de la comisión de arbitraje médico, hasta hace unos años que escuché alguna noticia en la televisión y si sería importante que se diera a conocer que es lo que debemos de hacer en este tipo de casos, porque me di cuenta con todo el proceso de mi hijo que los asuntos de negligencia médica son muy frecuentes”.
Información. Periódico Correo.

