Vecinos de las colonias Infonavit 1 El Molinito y b, denunciaron que el predio propiedad del municipio que originalmente habían donado la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), pero luego revertieron la donación, se ha convertido en un foco de infección ya que ahora es un tiradero de basura. Además, sirve para que los delincuentes se escondan para robar a los transeúntes que pasan por la zona, por lo que urgieron para que se atienda.
“El problema es que ese terreno da a la parte trasera de varias viviendas y hay temor primero de que las ratas de 4 patas se metan a las viviendas porque la basura que hay en ese lugar a generado hábitat para estos animalitos nocivos; pero además para las ratas de 2 patas que usan esa zona como guarida y hay temor que puedan ingresar a las casas por la parte de atrás”, denunció una habitante de la zona a Periódico Correo.
Refugio para delincuentes
La vecina que hizo la denuncia, destacó que en la calle Estado de México, que se ubica entre las colonias Benito Juárez e Infonavit en su tramo de la Comunicación Poniente y Bulevar Valle de Santiago, es una calle muy sola:
“Por ahí solo se ubica el CECATI 113, pero ahorita que no tienen clases por vacaciones no hay quien pase y los trabajadores que tienen que usar esa vía son asaltados. La calle siempre está sola, por un lado, está la barda de la escuela secundaria 38 y por el otro las bardas del Centro de Salud y del panteón, por eso además es una zona insegura por las que se han registrado una ola de asaltos en esta época a los trabajadores, cuando hay clases a los estudiantes de la secundaria o a quien pase por la zona”, dijo.
La señora Dulce, transeúnte de esta calle, dijo:
“Ahí dicen que iban a hacer una construcción, pero que solo empezaron y abandonaron, ahora está vandalizado y con cerros de basura porque a gente aprovecha para tirar de todo, pero es propiedad del municipio y ellos debieran de hacerse cargo porque en este momento solo es un foco de infección. Al hijo de una vecina lo asaltaron por aquí, unos tipos que estaban escondidos detrás de la barda le salieron de repente y le robaron sus pertenencias, su teléfono, su mochila con el loche porque iba a trabajar y lo dejaron sin nada, se tuvo que regresar del susto y hasta perdió el día, no fue a trabar, a ver si no se hace diabético”, narró.

En el lugar se puede apreciar bolsas repletas de basura, de ropa y otros tiliches que la gente ha ido a tirar en el lugar, aprovechando que está solo.

