A pesar de las actividades realizadas en lo alto por la procuración de la retención de agua, la recarga de los mantos acuíferos y las actividades ‘didácticas’ para la mejora de las condiciones, los recortes presupuestales impactaron en la desaparición de los Consejos Técnicos de Aguas (COTAS) en Guanajuato, particularmente, el respectivo del Valle de León.
Estos organismos se encargaban de la promoción en la gestión del agua y la optimización de los recursos hídricos. Destacaban las actividades de generar instrumentos para la retención de las corrientes de agua en lo alto de la Sierra de Lobos, y entre otras prácticas que ayudaban a la retención. Aún así, ya no existe el que se manejaba en el Valle de León, con todo lo que esto implica.
“En realidad estaban haciendo una gran función y era tratar de implementar estas estrategias que a veces no eran tan apoyadas pero que eran muy necesarias”, comentó el especialista Daniel Tagle sobre los organismos que desaparecieron tras el nulo apoyo desde el Gobierno federal; “Eso no fue noticia, pero debería de preocuparnos, porque aquel actor que estaba velando para que todos los participantes del acuífero vieran por la sustentabilidad del mismo, pues ya no está”.

Otras de las actividades que se generaron fueron las micropresas con costales de arena para la retención del agua, la reforestación los sistemas de captación, entre otras cosas. Sin embargo, el organismo tuvo que ‘degradarse’ a la consultoría por la imposibilidad de acceder a los recursos que permitieran la continuidad de los trabajos.
“Es un trabajo que no se ve, pero tiene mucho efecto para el acuífero”, señaló; “La desaparición es crítica, porque si de por si era un actor débil al que no le hacían mucho caso, pero tenían acciones”.
También, el consejo tenía un proyecto de menos de 500 millones de pesos que colaboraría con el plan que buscaba el agua para León a través de la Presa de El Zapotillo. Con ello, se buscaba el trabajo en la parte alta, los microproyectos y la mejora ambiental, aunque no se pudo acceder al ‘sí’.
“Nadie les hizo caso, no hubo dinero y ya desapareció. Estamos a la deriva de quién puede emprender acciones de sustentabilidad hídrica. Lo que necesitamos en esta ciudad son guardianes del agua”, señaló Tagle Zamora.
Finalmente, se ha destacado desde el informe del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que las supervisiones desde el Gobierno federal bajaron en un 70 por ciento, lo que se ha considerado por el propio especialista Daniel Tagle como un hecho verdaderamente grave.
“Eso es muy preocupante porque tú no vas con los agrícolas, los industriales y los comerciales a hacer una supervisión de los consumos y las descargas, permites que hagan lo que quieran”.
“Ese ataque constante contra el neoliberalismo (del gobierno federal) también debería de ir acompañado con una regulación ambiental, y esa regulación ambiental debería de ser con la supervisión, para que no se estén transfiriendo los costos a terceros”, finalizó Daniel Tagle.
Estos eran los principales objetivos de los COTAS:
- Representar a todos los usuarios del agua en la región.
- Participar en la reglamentación para el uso, explotación y aprovechamiento de aguas, a que sea convocado por parte de las autoridades del agua.
- Constituirse como instancias de enlace, concertación de los usuarios en coordinación con las diferentes autoridades para la solución de problemas y necesidades.
- Respetar y vigilar el cumplimiento de los asociados y sus representados de las disposiciones legales y administrativas relacionadas con el agua.
- Coadyuvar con las autoridades competentes en la formulación, seguimiento, evaluación y modificación de los planes y programas que en materia hidráulica estatal o regional se implanten.
Guanajuato sufre severa crisis de disponibilidad de agua
El problema por el desabasto de agua en Guanajuato se agudiza y escala a niveles alarmantes: hoy es la cuarta entidad con menor disponibilidad de agua per cápita en el país, advierte el informe sobre ‘Modernizar la regulación de aguas en México’ que elaboró el IMCO.
El análisis elaborado a partir de la información del Sistema Nacional de Información de Agua de Conagua, en relación al agua renovable, revela que Guanajuato dispone de sólo 648 metros cúbicos por habitante al año, esto apenas por encima de Tlaxcala (639 m3), Estado de México (266 m3) y la CDMX (74 m3).
De esta manera, Guanajuato se encuentra muy por debajo del promedio nacional que se estima en más de 3 mil 200 metros cúbicos de manera anual, y contrasta aún más con los estados con mayor disponibilidad: Chiapas (20 mil 679 m3), Oaxaca (13 mil 850 m3), Tabasco (12 mil 931 metros cúbicos) y Yucatán (9 mil 573 m3).
“Las acciones de las autoridades mexicanas deben atender una demanda creciente y prever escenarios futuros de escasez. De ahí la urgencia de establecer mecanismos que permitan una mejor gestión de los recursos hídricos, tanto a corto como a largo plazo”, se señala en el informe publicado por el IMCO con datos recolectados hasta 2021.
Y advierte: “La temporada de estiaje es natural. No obstante, se agrava por el aumento de la temperatura en México debido al cambio climático. De continuar las tendencias actuales, esta situación se agravará en los próximos años. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la escasez de agua para la población urbana mundial se duplicará en 2050 debido a las sequías”.
Información. Periódico Correo.

