Las extorsiones no han dado tregua a comerciantes del mercado Barahona. Ante el temor y con el propósito de no perder su fuente de ingresos, algunos han optado por entregar el dinero solicitado, mientras que otros se han resistido pese a posibles represalias.
La extorsión es un delito que los afectados en su mayoría callan, pero están presentes en este centro de abastos del sur de la ciudad, así lo manifestaron afectados quienes temen acudir a las autoridades ante las amenazas.
Pero quienes han preferido aportar el recurso solicitado señalan que no podrán hacerlo por mucho tiempo, al ir aumentando la cantidad de dinero requerida.
“Es una situación que a nadie se le desea vivir, por años temía que me fuera a tocar y finalmente así fue, desde hace tres meses me contactaron primero por teléfono y no hice caso hasta cambié de número, pero después ya fue directo al negocio por medio de un recado que tenía un número al cual comunicarme, de lo contrario amenazaron con hacer daño a mi familia con nombres y apellidos y en qué escuela estaban mis hijos, ahí es cuando piensa uno lo peor”, señaló uno de los locatarios.
El comerciante accedió a proporcionar 10 mil pesos, sin embargo, para el segundo mes fueron 15 mil y actualmente le solicitaron 20 mil pesos, recurso que ya no puede solventar y tampoco desea cerrar su negocio que durante más de 20 años ha logrado sacar adelante.
“Estoy desesperado y no sé qué hacer, no quiero cerrar porque es mi patrimonio y ellos saben dónde vivo, pero tampoco tengo a dónde ir y si denuncio puede pasarle algo a mi familia o a mí, y si trabajo sería solo para pagarles a ellos”.
Mencionó que no es el único locatario que pasa por esta situación y han accedido a las amenazas, mientras que otros se han resistido a pesar del temor.
“También quienes no lo han hecho, tienen miedo porque les siguen insistiendo, no sé hasta cuánto aguanten, pero es algo de lo que casi no se habla, pero que es una realidad que estamos viviendo”.
Por otro lado, se continúa solicitando a las autoridades municipales la habilitación de una caseta de seguridad pública en la explanada el mercado, o bien se rehabilite la caseta fija instalada a unos metros frente a las oficinas del DIF municipal.
Motomandados han tenido que recortar horarios por asaltos
Ante la inseguridad, los grupos de motoenvíos han decidido modificar sus horarios de trabajo, los asaltos continúan afectando al sector y a la semana registran hasta diez de estos casos, además del robo de unidades.
Al igual que otros sectores como el transporte público y el servicio de taxi, los trabajadores de motoenvío se ha visto obligados a reducir sus tiempos laborales derivado a la inseguridad que los ha afectado y que ha ido en aumento.
La mayoría de quienes se dedican a esta actividad inician a laborar entre 9:00 y 10:00 de la mañana para terminar a más tardar a las 6:00 de la tarde en colonias consideradas de mayor riesgo y a las 7:00 en zonas cercanas.
“Tiene menos de un mes que la mayoría de las agrupaciones decidimos recortar el horario, estamos hablando de más de un centenar de trabajadores, porque los asaltos y robos de motos no paran, al contrario, van en aumento y también es un riesgo para nosotros”, señaló César Rodríguez, líder de una de las agrupaciones.
En promedio, a la semana se llegan a registrar hasta diez asaltos además del robo de unidades, principalmente en colonias de la zona norte como Francisco Villa, Lázaro Cárdenas, así como en la zona sur desde La Gloria, Las Rosas, El Cerrito, San José, entre otras.
“No se trata de discriminar colonias o lugares, pero es por la incidencia que se ha tenido en esos lugares, nos da pena con las personas, pero no podemos arriesgarnos, hay compañeros independientes que sí hacen el servicio y lo respetamos, ahora sí que es un riesgo pero ya es decisión de cada uno”.
César Rodríguez reconoció que un 95% de los asaltos no se denuncian, luego de que los trabajadores prefieren reponer el dinero o la mercancía ante el tiempo y proceso que conlleva el acudir a las autoridades de la Fiscalía del Estado, “el pensamiento es que se pierde tiempo y que difícilmente se va a dar con los responsables y si lo hacen los sueltan, entonces no se hace”.
Por otro lado, reiteró el llamado a las autoridades municipales en materia de seguridad para trabajar en conjunto en acciones preventivas además de fortalecer la seguridad en zonas consideradas de riesgo, “somos de los sectores más desfavorecidos, la mayoría sin seguro de la motocicleta, sin seguridad social y solo se pretende llevar el sustento a casa”.
Información. Periódico Correo.

