Ante la violencia que se ha desatado entre grupos del crimen organizado en comunidades de la frontera de Chiapas con Guatemala, el presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó durante su conferencia matutina de este jueves, que los criminales están recibiendo apoyo de los pobladores en la región.
“Hay presencia de la delincuencia organizada (en Chiapas), incluso han logrado tener en algunos casos reconocimiento, apoyo de pobladores, los de la delincuencia organizada, por eso estos enfrentamientos», dijo.
Sin embargo, aseguró que la Guardia Nacional está actuando para atender la situación y que con los programas del Bienestar se está atendiendo a la población.
El tabasqueño comparó la situación en Chiapas con la violencia en Aguililla, Michoacán, y sostuvo que ahí la Guardia Nacional ayudó a pacificar la región : “Así logramos en Aguililla serenar las cosas y garantizar la paz, lo mismo estamos haciendo en el caso de Chiapas”.
El jueves pasado, El Sol de México publicó en su primera plana que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunció que Chiapas está al borde de una guerra civil por las confrontaciones de grupos del crimen organizado y presencia de paramilitares.
“Chiapas está al filo de la guerra civil por la presencia de paramilitares, miembros de diferentes cárteles que se disputan plazas y grupos de autodefensa», expresó el EZLN en un comunicado.
El fin de semana se informó qué hay por lo menos siete personas muertas y tres heridas por un ataque armado que ocurrió la noche del viernes pasado contra víctimas de desplazamiento forzado originarias del municipio de San Pedro Chenalhó, quienes estaban refugiadas en la comunidad zapatista de Polhó, en la región de Los Altos de Chiapas.
Información. El Sol del Bajío.

