Desde los 14 años comenzó el gusto por la escritura para Sara Grisel Rodríguez Mejía. A sus 20 años, tiene publicados dos libros y a contracorriente ha iniciado con el tercero. Su sueño es ser una escritora reconocida y motivar a los jóvenes.
La joven salmantina ha encontrado su camino como escritora, sin dejar de lado la carrera de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Guanajuato. Sin embargo, la pasión que siente por escribir la motiva a seguir a pesar de las dificultades.
Su historia en este ámbito inicio a los 14 años a través de un proyecto escolar, cuando fue invitada a escribir un prólogo que disfrutó y que fue del agrado de la maestra, “ahí comenzó el gusto y el impulso de buscar oportunidades para llegar a escribir mis propios libros”.
Fue así que a los 15 años publicó el primero de ellos, ‘La Galaxia y Luego Y’, una novela juvenil que trata de una narración en el Centro de Lectura “José Rojas Garcidueñas” de este municipio. El segundo ‘Promesas sin Cumplir’ está enfocado al tema del divorcio. Actualmente está enfocada en su tercera obra, “Los Pensamientos Para Júpiter” que es un compendio de poesía.
Grisel Mejía busca cumplir su sueño con larga trayectoria
Su escritor favorito es Benito Taibo, y su sueño es tener una trayectoria como él, aunque sabe que queda un camino por recorrer.
“No ha sido fácil y te vas encontrando dificultades, a mí me decían que cómo a mi edad iba a escribir un libro, que me faltaba experiencia, malos comentarios, mientras que de mis maestros si he recibido mucho apoyo, con eso aprendes a equilibrar”.
A pesar de ello Sara Grisel seguirá con sus sueños, pues es parte de ella.
“Al principio crees que es algo nato, que vas sintiendo o experimentado conforme vas creciendo, pero el tiempo que lo dejé de hacer hasta el humor me cambió para mal. Ahora que lo he retomado con actividades como cotizaciones, lugares para lanzamiento sé que es lo mío, señala mientras sonríe.
Por otro lado, sabe que la tecnología ha avanzado también en con los libros digitales, y aunque no está en contra de ello señala que siempre será mejor un libro físico, olerlo, tocarlo, hacer anotaciones, leerlo sin interrupciones.
“Es importante que los jóvenes se interesen o no pierdan el gusto por la lectura, pero también si sienten el gusto y la pasión por escribir que no se detengan”.
Información. Periódico Correo.

