Durante el novenario, una de las procesiones que tradicionalmente reúne a cientos de peregrinos es sin duda la que organizan los ferrocarrileros y ex ferrocarrileros, junto a sus familias.
A la peregrinación de los ferrocarrileros también se le conoce como “Las Flores”, pues abundan las gladiolas blancas y rojas; desde luego el contingente lo encabeza la “Virgen del Refugio de Pecadores” y la “Maquinita”, con su real y original silbido.
Lo anterior, revive la gran época que vivió Acámbaro con el tren que no solo daba trabajo; sino que también movilizaba la economía del municipio y otras ciudades.
Peregrinación de ferrocarrileros la más concurrida
La peregrinación del gremio ferrocarrilero sale de afuera de la antigua estación del ferrocarril en la esquina de Primero de mayo y Héroe de Nacozari. Después regresa por la Hidalgo, para tomar Pino Suarez y llegar al atrio de la parroquia de la Virgen de la Refugio.
También es la que tiene más afluencia, pues asisten cientos de ferrocarrileros, ex ferrocarrileros; los cuales van acompañados de sus hijos, nietos, bisnietos para venerar a la patrona de Acámbaro dentro de las fiestas.
La fe siempre por delante
Al llegar a la parroquia los cohetes y el repicar de campanas anuncian que las fiestas del novenario continúan. Mientras que el párroco de San Francisco de Asís, rocía con agua bendita a los feligreses que poco a poco entran al recinto.
Ahí con todo fervor, los del gremio ferrocarrilero veneran con orgullo a la virgen. Algunos llegan a pie, o en sillas de ruedas y siempre contentos de haber cumplido una vez más con este acto de fe que les llena como seres humanos y como católicos.
Información. Periódico Correo.

