Irapuato: las adversidades de vivir en Las Américas, zona que olvidó el Gobierno.

Los años pasan y pasan y la colonia Las Américas sigue igual: en el olvido. Las autoridades ignoraron a sus habitantes, quienes —incluso— ya se acostumbraron a vivir entre la inseguridad y la falta de servicios.

Junto con la Ampliación Las Américas sería una de las zonas que impulsarían con trabajo social. Sin embargo, luego que Ferromex puso barda a las vías del tren, el desarrollo no llegó. De esta manera, las familias que ahí habitan deben de trabajar duro día con día para salir adelante, aun teniendo todo en contra.

Así vive Sergio y su familia en una pequeña casa que le prestaron sus papás. La estructura se ve desgastada con un techo de lámina y una ventana carcomida por el tiempo. Él conoce bien cómo es vivir en Las Américas.

Desde los diez años tuvo que salir a trabajar y hacer mandados para poder llevar dinero a su casa. Y es que las oportunidades pareciera que no llegan para ellos y su historia se repite. Sus dos hijos mayores, de 14 y 15 años, ya también tienen que salir a trabajar para aportar a la casa, donde viven diez personas.

“No hay mejoras, al contrario, nos sentimos más encerrados con la barda (de Ferromex) porque nos dejaron muy poco espacio. Nos quitaron mucho espacio y dejaron un pedacito de calle. Uno tiene que estar al pendiente para cuidar a los niños”, compartió.

Un muro a los problemas

Y es que con esa barda, Las Américas  y Ampliación Las Américas quedaron más en el olvido. Prácticamente, taparon toda la problemática que existe en la colonia que no cuenta con alumbrado público. Aunque hace poco les pusieron agua potable, aún falta el drenaje.

“Han pasado muchas cosas aquí: robos, han matado gente y de repente está muy inseguro. (…) No hay alumbrado público. Hace poco a unos vecinos de adelante los asaltaron porque está muy oscuro y aquí vienen a hacer sus maldades. Traen cosas robadas y así”, compartió.

Lo único que le queda por hacer a su familia es encerrarse en su casa por las noches y esperar un nuevo día para empezar de nuevo. Sus hijos cooperan con las labores del hogar, pues ni siquiera han tenido acceso a una beca para estudiar.

No tiene un ingreso fijo, pues es un ‘multiusos’. Y como él, en esta zona habitan varias familias que han ido forjando su patrimonio poco a poco y día a día.

Información. Periódico Correo.

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