Gran Bretaña no ha visto hasta ahora ninguna señal de que Rusia vaya a dar marcha atrás contra Ucrania y considera la “peligrosa posibilidad” de que Moscú pueda invadirla esta semana, dijo este lunes el portavoz del primer ministro Boris Johnson.
“No hemos visto hasta ahora ninguna señal de que Rusia vaya a retroceder. Hay más de 130,000 soldados rusos en la frontera con Ucrania, y estamos gravemente preocupados”, dijo el portavoz.
“Hay una peligrosa posibilidad de una invasión esta semana”, añadió.
Por lo anterior, el domingo pasado, Ucrania solicitó una reunión con Rusia y otros miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), dentro de las próximas 48 horas para discutir la acumulación de dichas tropas rusas en su frontera.
Sin embargo, las tensiones de una posible guerra continúan, luego que la agencia de noticias Interfax citó a un oficial militar ruso de alto rango diciendo que Rusia estaba dispuesta a abrir fuego contra los barcos extranjeros que entren en sus aguas ilegalmente, aunque la decisión tendría que ser aprobada al “más alto nivel”.

Rusia sigue negando invasión
Por su parte, Moscú niega estar planeando invadir Ucrania y ha acusado a Occidente de histeria, pero ha dejado claro que ve como una amenaza el intento de Kiev de estrechar lazos con Occidente, sobre todo con la OTAN.
El embajador ucraniano, Vadym Prystaiko, fue citado inicialmente por la BBC diciendo que Ucrania podría ser “flexible” respecto de este objetivo, “especialmente al ser amenazada así, chantajeada por eso”.
Sin embargo, se retractó de los comentarios y en otra entrevista dijo que Ucrania tenía un compromiso constitucional de unirse a la alianza militar y que su admisión dependería de la “disposición de la propia OTAN”.
El Kremlin dijo que si Ucrania renunciaba a su aspiración de unirse a la alianza militar estadounidense y europea ayudaría significativamente a abordar la preocupación de Rusia, y que el presidente Vladimir Putin se reuniría con sus ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa el lunes
Pero no solo Gran Bretaña advirtió de la invasión de Rusia a Ucrania, también lo hizo Estados Unidos, quien este fin de sema afirmó que Moscú podría comenzar a atacar con bombardeos aéreos “en cualquier momento”, y más de una docena de naciones han instado a sus ciudadanos a abandonar Ucrania.
Reino Unido, Australia, Canadá y Países Bajos se encuentran entre las naciones que instaron a sus ciudadanos a marcharse lo antes posible.
Por lo anterior, el Grupo de las Siete Grandes Economías Occidentales (G7) advirtió a Rusia de “enormes” consecuencias económicas si lo hacía y prometió a Ucrania un rápido apoyo.
Finalmente, el canciller alemán, Olaf Scholz, voló a Kiev para mantener conversaciones, a las que seguirá el martes una reunión con Putin en Moscú, pero un funcionario alemán dijo que Berlín no esperaba resultados concretos.
Información. Periódico Correo.

