El hilo del caso Odebrecht —un destapadero de corrupción que involucra a los altos mandos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y políticos como Ricardo Anaya o Javier Duarte, entre otros— llegaría hasta la Refinería ‘Ing. Antonio M. Amor’ (RIAMA) de Salamanca, según revelaron las nuevas versiones públicas de dos de los 26 documentos del caso de la Fiscalía General de la República (FGR).
Los documentos sin censura obedecieron a una petición del colectivo periodístico Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) realizada al Instituto Nacional de Transparencia (INAI) quien entregó 26 documentos correspondientes a los cinco primeros tomos del expediente del caso Odebrecht.
“Entre la información censurada hay documentos que involucran a actuales funcionarios federales como Leonardo Cornejo Serrano, directivo de la refinería de Dos Bocas, que en el sexenio pasado intervino en la asignación de una obra en Tula a Odebrecht”, detalla el reporte del medio.
Pero además, exhibe al menos dos documentos procedentes de Salamanca en los que se informan los delitos de enriquecimiento ilícito y soborno de diversos servidores públicos en los contratos a Odebrecht y en los convenios modificatorios de contratos de RIAMA, tras la revisión de Leonardo Cornejo Serrano, coordinador de proyectos de modernización en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Puedes acceder a la investigación periodística aquí
Entre estos, sobresale el Dictamen de Adjudicación Directa del Contrato en la Refinería de Salamanca, cuya versión sin censura revela el proyecto de ‘Conversión de Residuales de la Refinería de Salamanca’ bajo sospecha en los delitos mencionados.
Tal contrato se habría celebrado para el ‘Desarrollo de la Fase I’ que consistía en la instalación de una planta Coquizadora y plantas asociadas, así como la modernización de las plantas existentes, servicios auxiliares, integración y obras complementarias con el fin de “reducir la generación de combustóleo y asfalto en la refinería”.
Además, en el proyecto se anunciaba la sustitución del Tren de Lubricantes por uno de tecnología de última generación con el fin de “mejorar la calidad de los aceites producidos”.
Esto debería haber ocurrido en 2014, pero las evidencias muestran otro panorama.
Con la salud de por medio
Y es que las denuncias presentadas por la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) de Guanajuato para eliminar el combustóleo —residuo que queda después de refinar petróleo crudo— o reducir sus emisiones debido a su peligrosidad para la salud humana harían visible que el problema continúa en la Refinería de Salamanca.
Apenas este 2021, la PAOT sumó hasta cuatro denuncias contra RIAMA por el uso de combustóleo sin que hasta la fecha se haya tenido respuesta alguna. Estas se presentaron luego que el 7 de abril el sistema de monitoreo de la Smaot, registró 460 partes por billón de dióxido de azufre cuando la Norma ambiental permite hasta 75 partículas por billón.
“Fue una denuncia ante la Cofepris que es la que tiene que ver el impacto en salud, una ante la Asea porque si es un tema de la refinería le corresponde regular, la otra ante la Profepa que es quien regularía la termoeléctrica y otra una denuncia penal porque se está violentando el derecho que tenemos a un medio ambiente sano”, relató al respecto la titular de la PAOT, María Isabel Ortiz Mantilla.
El uso de combustóleo en la refinería Antonio M. Amor ha afectado considerablemente la calidad del aire en la zona con la presencia continua de dióxido de azufre que al combinarse con agua se convierte en lluvia ácida, lo que resulta muy nocivo para la salud.
Información. Periódico Correo.

