El sector de la construcción en Guanajuato ve complicado que antes del 2024 puedan retomarse los niveles de obra que se tenían previos a la pandemia, y hay preocupación por el sombrío panorama que se avizora para el 2022.
El presidente de la CMIC en el estado, Enrique Aranda Anaya, señaló que a la crisis provocada por la contingencia sanitaria, se suma el cada vez más reducido presupuesto federal para proyectos de infraestructura en Guanajuato.
Explicó que del 100 por ciento de obra pública que se ejecuta en la entidad, en términos generales, una tercera parte corresponde a proyectos de la Secretaría de Infraestructura, Conectividad y Movilidad (Sicom) y del Instituto de Infraestructura Física Educativa de Guanajuato (Inifeg).
Otro tercio es de obras municipales y el resto de infraestructura financiada por la Federación a través de organismos como la Conagua, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes e Inifed.
Sin embargo, en la actual administración federal Guanajuato no ha recibido presupuesto en este rubro, y además, ya queda poco recurso del crédito contratado por el Gobierno del estado para infraestructura.
El Presidente de la CMIC añadió que de forma paralela, si bien hay un ligero repunte en los proyectos de obra privada, aún hay incertidumbre que limita su crecimiento.
Por lo anterior, Enrique Aranda consideró que muchas empresas del ramo por lo pronto apuestan por sobrevivir recibiendo aunque sea pequeños proyectos del municipio o del estado, en lo que se normaliza la situación, tanto por la pandemia como porque de nueva cuenta fluya el presupuesto federal para el desarrollo de infraestructura.
Información. Fernando Velázquez.
Foto. Periódico Correo.

