Ante los escasos resultados en materia de seguridad, el diputado local de Morena, Enrique Alba Martínez, adelantó que no cesarán las peticiones para remover del cargo a Alvar Cabeza de Vaca Appendini, secretario de Seguridad Pública, y Carlos Zamarripa Aguirre, fiscal general del estado.
En diputación permanente, el morenista lamentó que tan solo en el fin de semana pasado, además de las masacres de Moroleón e Irapuato, que sumaron 14 bajas, se registraron 26 homicidios dolosos más.
Expuso que las cifras rojas son resultado de una mala estrategia de seguridad, además de que las autoridades estatales se han encargado de tolerar el actuar de los responsables de la seguridad.
De igual forma, criticó que esta tolerancia es evidencia del amiguismo que hay en la clase política, lo cual debe terminar lo antes posible.
El coordinador de la Fracción panista, Jesús Oviedo Herrera, calificó la postura del morenista de irresponsable, pues a comparación en Guanajuato ha habido una disminución en cuanto a los homicidios dolosos.
Por su parte, Jaime Hernández Centeno, diputado de Movimiento Ciudadano, coincidió en que el amiguismo y la violencia en Guanajuato deben frenar, pero ese mensaje también se debe entregar al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
La discusión se suscitó en medio de los constantes ataques que el presidente López Obrador, ha realizado contra el fiscal general de Guanajuato, de quien ha pedido su remoción con más constancia en los últimos dos meses.
Información. Tomás Cuevas.
Foto. El Sol de León.

