Con la tradicional peregrinación de Yerbabuena los fieles católicos cuevanenses celebraron el aniversario 464 de la llegada de Nuestra Señora de Guanajuato a la capital.
En 1557, el emperador Carlos I de España y el V Sacro Imperio Romano, regaló al Real de Minas de la Santa Fe de Guanajuato, una imagen de la Virgen María, la cual hoy descansa sobre el altar de la basílica.
Como cada año, para conmemorar la llegada de la santa patrona, el Batallón de San Miguel, este año conformado por al menos 150 personas, marchó por más de tres horas desde la comunidad de Yerbabuena hasta la zona centro de la ciudad.
Ya a las afueras de la basílica, entonaron consignas de alabanza a la virgen, mientras al interior se celebraba una misa para honrar a santa maría de Guanajuato.
El rector de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, Rubén de la Cruz Martínez, manifestó que en esta ocasión, las oraciones fueron dirigidas para que la virgen sane a las personas que padecen de COVID-19 y que la pandemia pronto llegue a su final.
Rubén de la Cruz, recordó que en todas las crisis que han azotado a la capital, la virgen María ha estado presente y ha permitido a los cuevanenses salir adelante al cubrirlos manto sagrado.
De igual modo, pidió a la patrona por que las personas puedan recuperar sus empleos y que los alumnos que este lunes regresaron a clases presenciales no se contagien del virus.
Luego de la misa, los fieles que no alcanzaron a entrar al templo, ingresaron para dejar ofrendas florales y hacer sus propias oraciones de rodillas ante el dorado altar de Nuestra señora de Guanajuato.
Información. Tomás Cuevas.

