‘¡Esperen a quitar mis láminas para otra casita!’, desalojan a familias de las vías del tren en Celaya.

Varias familias fueron desalojadas de sus viviendas construidas a un costado de vías del ferrocarril por la empresa ferroviaria Ferromex.

Niños rescatando sus juguetes, estatuas de San Judas Tadeo y costales de ropa, mujeres corriendo de un lado a otro y llorando al ver como destruían sus viviendas; fue lo que se vivió a un costado de las vías del tren entre la Avenida 12 de octubre y el Eje Manuel J. Clouthier.

“¡Espérenme a que quite mis láminas y hacer otra casita!”, expresó llorando la señora Angélica González de 70 años.

Yajaira, una de las afectadas manifestó que no fueron avisados y la empresa solo llegó con retroexvacadora para derrumbar su casa construida con láminas de cartón y pedazos de madera.

Fue desde las 9 de la mañana de este martes que personal de Ferromex, elementos de Policía Municipal, Protección Civil y de seguridad ferroviaria llegaron a la carretera alterna a Villagrán a desalojar a las familias que habitaban en 12 viviendas ubicadas en la zona; son casas “hechizas” de madera, láminas, algunas edificadas con tabique y cemento.

Los afectados aceptaron que sus casas están construidas en el derecho de vía federal y que sabían que un día los iban a quitar, ya que “el terreno no les pertenece”.

En el tramo de la carretera alterna a Villagrán, perteneciente a Celaya, son unas 20 casas hechizas y donde viven familias que llevan viviendo entre 20 y 40 años.

“Nos dijeron que no tienen que presentarnos nada, que saquemos lo que más podamos rescatar porque van a meter máquina”, platicó José Alfredo Hernández quien vive con su esposa la cual padece de cáncer.

“Me dijeron que no les importa si se está muriendo y que me tengo que salir. Nada más llegaron ahorita en la mañana y dijeron que ya, que es propiedad federal y que tenemos que quitarnos”.

El desalojo continuará hasta las 13:00 horas de este martes, hasta el momento llevaban el 50% de casas desmanteladas.

Mientras que los afectados hacían lo que podían para rescatar sus pertenencias, otros más lloraban al ver la máquina retroexcavadora  destruir su patrimonio.

Información. Periódico Correo.

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