Este viernes se reportó la muerte del abogado Miguel Montes, una eminencia en materia de derecho y actor crucial en uno de los episodios más importantes de la historia moderna de México: el crimen de Luis Donaldo Colosio.
Aunque no se han dado a conocer las causas de su muerte, en redes sociales, el también ex Senador y ex Diputado federal y local, Francisco Arroyo Vieyra, posteó sus condolencias.
Miguel Montes García fue un abogado y político, miembro del Partido Revolucionario Institucional, fue en dos ocasiones diputado federal y ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En 1994 fue el primer subprocurador especial para la investigación del asesinato de Luis Donaldo Colosio.
Inició su carrera como funcionario público en el estado de Guanajuato, como procurador federal de la Defensa del Trabajo de 1960 a 1963 y presidente de la Junta Central de Conciliación y Arbitraje de 1963 a 1965. En la administración del gobernador Luis H. Ducoing, fue director de Educación Pública de 1973 a 1975 y secretario general de Gobierno de 1975 a 1976.
Fue en dos ocasiones diputado al Congreso de Guanajuato, de 1970 a 1973 y de 1979 a 1982, periodo este último durante el que llegó a ocupar la presidencia del Congreso.
Dejó la procuraduría menos de un año después, al ser propuesto por el presidente Carlos Salinas de Gortari, y aprobado por el Senado de la República como ministro numerario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El 23 de marzo de 1994 ocurrió el Tijuana, Baja California, el asesinato de Luis Donaldo Colosio entonces candidato del PRI a la presidencia. Al día siguiente, 24 de marzo, Carlos Salinas anunció la creación de una subprocuraduría especial encargada de investigar el crimen y la designación de Miguel Montes García para encabezarla, por lo que al día siguiente el Senado le otorgó licencia al cargo de ministro de la Corte.
Trascendió que su designación habría sido pedida o al menos apoyada, por la viuda del candidato, Diana Laura Riojas, quien habría rechazado la primera opción para el cargo, Santiago Oñate Laborde.
Permaneció al frente de la investigaciones del asesinato de Colosio, del 28 de marzo al 18 de julio de 1994, fecha en que entrega resultados al considerar agotada la investigación y renuncia al cargo. Al inicio de su gestión apoya la teoría de la “acción concertada” en contra del candidato, para finalmente declarar que Mario Aburto Martínez sería el único autor tanto material como intelectual del magnicidio.
Información. Periódico Correo.

