El cuerpo de Marcela permaneció sin ser reclamado por varios días, luego de que se encontrara en un basurero el pasado 17 de agosto. Se llegó incluso a creer que se trataba de una mujer mayor, pero finalmente se comprobó que se trataba de una menor de apenas 14 años.
Ahora colectivos feministas reclaman justicia para ella, pues además de todo, su cuerpo presentaba signos de tortura y agresión sexual.
La víctima era una niña indígena perteneciente a la comunidad Tzeltales, en el municipio de Chilón, en Chiapas.
En la zona además de la violencia de género que predomina, pues se habían registrado otros feminicidios, al menos uno más en agosto del año pasado, también se tiene que vivir la discriminación por ser indígenas.
A Marcela la violaron y después la arrojaron a un basurero
Leticia Sánchez Méndez, activista tzeltal perteneciente al Colectivo de Mujeres Tzeltales, reveló a través de un video difundido en Facebook, lo que había pasado con Marcela.
“Encontraron el cuerpo desde el lunes a mediodía, no sabían de quién era. Empezaron a publicar para identificar el cuerpo”, relata Leticia en el video. Marcela presentaba signos de tortura, de violencia sexual. La asesinaron y la arrojaron a la basura, como si de una bolsa con desperdicios se tratara. Posteriormente, se dio a conocer que la niña vivía en el Barrio San Antonio Centro, en el municipio de Chilón.
“Es lamentable lo que está pasando. No es la primera vez. Hace años una mujer fue asesinada y encontrada en Chilón entre Bajachón y nadie alega por ello. Hace aproximadamente dos años una niña de 12 o 13 años fue encontrada muerta”, dijo la activista en redes sociales.
Información. Periódico Correo.

