Un oso negro asesinó a una mujer, Stephanie Blais de 44 años, mientras ella hablaba por teléfono con su padre en la provincia canadiense de Sakatchewan.
Hubert Esquirol dijo que escuchó del otro lado de la línea sonidos bastantes perturbadores. Pese a que Curtis Blais, el esposo de la víctima, le disparó al gran animal para que la dejara en paz, ella murió por sus graves heridas.
Se sabe que el niño de nueve años fue testigo de todo.
Información. Periódico Correo.

