Un niño de tan sólo once años falleció por una descarga eléctrica sufrida mientras jugaba con su celular, mismo que estaba conectado al tomacorriente.
Matheus Macedo Campos, de Santarém, se encontraba en el porche de una casa con sus primos, se sabe que se registraron fuertes lluvias con relámpagos durante horas.
Si bien fue llevado a un hospital tras un paro cardiorrespiratorio, no logró salvarse. La abuela cree que su muerte puede servir de ejemplo a otros jóvenes.
Información. Periódico Correo.

