En una discoteca, que ignoraba las restricciones por coronavirus, murieron 13 personas cuando los uniformados entraron para detenerlos por violar el confinamiento en plena pandemia.
Alrededor de 120 personas se congregaron y generaron una estampida pues intentaban salir por la única puerta del segundo piso. Decenas se aplastaron unos contra otros.
Los policías ayudaron a asistentes que tenían signos de asfixia. Se detuvo a 23 y de esas 15 resultaron enfermas de coronavirus.
El peruano Martín Vizcarra dijo: “Tengo pena por los familiares… pero también cólera e indignación con los empresarios organizadores del evento”. Aunque algunos testigos dijeron que los policías lanzaron bombas lacrimógenas y realizaron disparos, aunque el jefe negó todo.
Información. Periódico Correo.

