Al menos 200 representantes e internos de centros de rehabilitación de todo el estado se manifestaron en el Palacio de Gobierno para exigir que se les permita regularizar los espacios de atención a drogadictos, y se dé un trato digno a los usuarios por parte de las autoridades.
Cerca de las 10:00 de la mañana, los manifestantes arribaron al Palacio de Gobierno, que ya resguardaban con mallas y agentes antimotines, donde pidieron dialogar con el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo sobre la regularización de los centros.
El presidente de la Asociación Nacional de Centros de Tratamiento y Rehabilitación, Alejandro Buenrostro, detalló que de 300 centros de rehabilitación de Guanajuato que están agremiados a la organización, al menos 200 fueron cerrados por la falta de los permisos de uso de suelo.
También exigieron un trato digno por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que llegan con armas a inspeccionar los anexos e intimidan a los internos con su actuar.
Momentos después, una comitiva de manifestantes ingresó a dialogar con asesores de la Secretaría de Gobierno; sin embargo, no salieron satisfechos.
Nicolás Pérez Ponce, representante de los Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío, advirtió que el movimiento no abandonará Paseo de la Presa, en la capital del estado, hasta que sean atendidos por Rodríguez Vallejo o el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Ayala.
Los manifestantes comenzaron a montar casas de campaña afuera del Palacio de Gobierno hasta ser escuchados, con el plantón de los dueños e internos de anexos suman dos campamentos en la capital, al mantenerse el que tienen familiares de personas desaparecidas en la Fiscalía General del Estado.
Actualmente, en los centros de rehabilitación de Guanajuato se tiene el registro de siete mil personas que están en un programa para alejarse de las adicciones.
Información. Carmen Pizano.
Foto. El Sol del Bajío.

