Un negocio de comida de Changsha se disculpó con sus clientes después de que se hiciera viral el cómo en sus instalaciones se obligaba a los clientes a pesarse en una báscula antes de realizar su pedido.
Cuando el visitante hacía eso el resultado se introducía en una aplicación que sugería platillos del menú que irían mejor con esa persona y su peso. Esta medida obedecería a la campaña ‘Platos limpios’ la cual trata de evitar el desperdicio de alimentos que ha alcanzado niveles preocupantes.
Lo que era un intento de no pedir más de lo que se pueda comer causó controversia y fue duramente criticado; ahora se lanzó otra propuesta: el pedir un plato menos que el número de comensales y sólo se podrá ordenar otro si comen todo lo que pidieron antes.
Información. Periódico Correo.

