Una grabación en vivo tomó relevancia pues muestra uno de tantos desastres que dejó la explosión en Beirut a su paso el martes.
En las imágenes alguien graba a un sacerdote que oficia una misa, detrás de él la electricidad se corta y no se inmuta sino hasta que los escombros comienzan a caer del techo.
Él junto a los devotos salen del edificio, que se vio afectada por la onda expansiva de gran magnitud que dejó centenares de muertos y miles y miles de heridos.
Información. Periódico Correo.

